04 Mayo de 2026 09:37
Neuquén atraviesa horas de profunda conmoción y angustia por la desaparición de Camila Belén Montesino y su bebé de cuatro meses, Carlos Amir Jeremy Araya, cuyo paradero se desconoce desde hace casi 48 horas. La activación del Alerta Nati encendió todas las alarmas en la provincia y movilizó un operativo de búsqueda contrarreloj que, por estas horas, intenta reconstruir cada paso de la joven madre antes de que se perdiera todo contacto con ella.
La incertidumbre crece minuto a minuto. La Policía intensificó los rastrillajes en Rincón de los Sauces y zonas cercanas, mientras la fiscalía revisa cámaras de seguridad, toma testimonios y analiza movimientos que podrían resultar decisivos para entender qué ocurrió. La desaparición comenzó a tomar forma el pasado 1° de mayo, cuando la ex pareja de Camila -y padre del bebé- se presentó en una comisaría para denunciar que no podía comunicarse ni con la mujer ni con el niño.
Según explicó el comisario Marcelo Campos, el hombre contó que incluso había ido hasta la vivienda donde residían, pero nadie respondió. "Se acercó al domicilio y no obtuvo respuesta", señaló el jefe policial. A partir de ese momento, la situación cambió de escala. La Fiscalía Única de Rincón de los Sauces activó el protocolo de búsqueda urgente y puso en marcha el Alerta Nati, el sistema provincial diseñado para casos de desaparición de menores en situación de riesgo.
Mientras el tiempo avanza, la investigación suma elementos inquietantes. Uno de los episodios que ahora concentra la atención de los investigadores ocurrió apenas días antes de la desaparición. Según detalló Campos, hubo un allanamiento en el domicilio donde vivía Camila. Tras ese procedimiento, profesionales de salud y personal del área de familia trasladaron a la mujer y al bebé al hospital local para realizarles evaluaciones médicas.

"Se le hicieron estudios para conocer su estado de salud, se le dio el alta y aparentemente estaba todo bien", explicó el comisario. Sin embargo, ese antecedente quedó ahora bajo análisis y abre nuevos interrogantes sobre el contexto en el que se encontraba la joven antes de desaparecer. La búsqueda se amplió más allá de Rincón de los Sauces. Los investigadores trabajan sobre la posibilidad de que Camila haya salido de la localidad y extendieron los operativos hacia otras ciudades del norte neuquino, región de donde sería oriunda. En paralelo, revisan registros de cámaras públicas y privadas para detectar posibles movimientos posteriores al 1° de mayo, última fecha en la que fueron vistos en inmediaciones de la calle Lago Nonthué, entre Lago Espejo y Lago Escondido.

El caso golpea especialmente por la edad del pequeño Carlos Amir Jeremy Araya, un bebé de apenas cuatro meses. La sola idea de que un niño tan pequeño permanezca desaparecido desde hace dos días mantiene en vilo a toda la provincia. Camila fue descripta como una mujer de 27 años, de aproximadamente 1,60 metros de altura, tez blanca, contextura robusta, cabello castaño claro y ojos oscuros. Sobre la ropa que llevaba puesta al momento de desaparecer no hay precisiones. El bebé, en tanto, tiene tez blanca, ojos marrones y cabello rubio corto. Las autoridades insisten en que cualquier dato puede resultar clave. Por eso habilitaron la línea telefónica (299) 4210369 para recibir información que permita avanzar en la búsqueda.

