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¿Error o delito?

Esperaban una nena y les entregaron un varón: el insólito caso que puso bajo la lupa a un hospital de Tucumán

Una pareja primeriza denunció que, después de tres ecografías que indicaban que esperaban una niña, a un bebé vestido de rosa y con aritos.

Esperaban una nena y les entregaron un varón
Esperaban una nena y les entregaron un varón

La escena que una pareja de Concepción, Tucumán, había imaginado durante nueve meses terminó convirtiéndose en una pesadilla cargada de incertidumbre. Después de varias ecografías que les habían indicado que esperaban una nena, los padres recibieron a su supuesto bebé vestido de rosa y con aritos. Todo parecía estar preparado para darle la bienvenida a la hija que habían esperado durante meses. Pero hubo algo que no coincidió.

Cuando le cambiaron el primer pañal, descubrieron que el recién nacido era un varón. El desconcierto rápidamente se transformó en preocupación y, ante la falta de respuestas concretas, la familia realizó una denuncia que derivó en una investigación judicial. Ahora, la Justicia intenta determinar si se trató simplemente de un error en la identificación del sexo del bebé o si, en medio de la urgencia del parto, pudo haberse producido algo todavía más grave: una confusión entre recién nacidos.

Para despejar esa duda, se ordenaron pruebas de ADN a los cinco bebés nacidos en el Hospital Regional "Dr. Miguel Belascuain" durante la misma franja horaria. El episodio ocurrió el viernes 14 de agosto. La madre, de 23 años, tuvo que ser sometida a una cesárea de urgencia debido a un cuadro de bradicardia fetal, que ponía en riesgo la vida del bebé. La intervención se realizó alrededor de las 11.45. 

Esperaban una nena y les entregaron un varón
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El recién nacido pesó 3,350 kilogramos y fue considerado de "alto riesgo", por lo que el equipo médico actuó con rapidez y lo trasladó inmediatamente al área de Neonatología. De acuerdo con el testimonio de la cirujana que participó de la intervención, en medio de la urgencia no se verificó el sexo del recién nacido en el quirófano. El bebé fue entregado posteriormente a sus padres, aproximadamente a las 13. Y allí apareció la primera gran confusión.

El recién nacido estaba vestido de rosa y tenía aritos colocados. La familia había llevado precisamente ropa de ese color porque, después de tres ecografías sucesivas, les habían informado que esperaban una niña. Durante unos minutos, todo parecía encajar con lo que habían imaginado. Hasta que llegó el momento de cambiarle el pañal. Fue entonces cuando descubrieron que era un niño. La familia inmediatamente comunicó lo ocurrido a las autoridades del hospital. 

Pero las explicaciones iniciales no alcanzaron para despejar las dudas. El padre y el abuelo del recién nacido decidieron entonces radicar una denuncia ante la Policía y la Fiscalía de turno del Centro Judicial Concepción. La presentación activó la intervención de la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial Concepción, a cargo del fiscal Gerardo Salas y del auxiliar fiscal Juan José Ibáñez.

Esperaban una nena y les entregaron un varón
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El prosecretario Patricio Reynoso fue designado para intervenir en representación de sus superiores y se presentó en la comisaría local para tomar contacto con el padre. Ese mismo viernes, cerca de las 22, Reynoso se trasladó al hospital acompañado por efectivos policiales para comenzar a reconstruir qué había sucedido durante el parto. La Fiscalía tomó declaración a las dos cirujanas ginecológicas que participaron de la cesárea, al personal encargado de la identificación y a la enfermera de Neonatología que recibió al bebé. Los testimonios coincidieron en un punto central: la urgencia de la cesárea y el estado delicado del recién nacido obligaron a actuar a toda velocidad.

La cirujana explicó que extrajo al bebé y lo entregó directamente a la enfermera de Neonatología, sin verificar en ese momento el sexo. Más tarde, cuando el personal de identificación constató que se trataba de un varón, se acercó a los padres para comunicarles la situación. Pero para la Justicia había una cuestión que debía ser descartada de manera definitiva: ¿el bebé entregado a la pareja era efectivamente su hijo? Ese viernes se habían producido cinco nacimientos en el hospital durante una franja horaria similar. Por eso, el Ministerio Público Fiscal decidió avanzar con una medida contundente: realizar pruebas genéticas a los cinco recién nacidos.

La decisión busca determinar si pudo existir una confusión entre las criaturas y descartar definitivamente la hipótesis de un intercambio de bebés. El sábado 15 de agosto, a primera hora, la Fiscalía se comunicó con el Laboratorio de Genética del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), que impartió las instrucciones para realizar la toma de muestras. El procedimiento se llevó adelante bajo cadena de custodia y supervisión policial.

Las madres de los otros cuatro bebés nacidos durante esa franja horaria aceptaron colaborar voluntariamente con los estudios. Ahora, todos esperan el resultado que podría resolver la principal incógnita del caso. Mientras la investigación judicial avanzaba, el Hospital Regional "Dr. Miguel Belascuain" difundió un comunicado oficial en sus redes sociales y reconoció que existió una falla durante el procedimiento. "Este 14 de agosto de 2026 a las 11.45 nació un bebé de sexo masculino de 3,350 gramos por cesárea de urgencia a raíz de una bradicardia fetal que lo ponía en riesgo de vida", informó la institución.

Esperaban una nena y les entregaron un varón
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Y agregó: "Luego fue entregado a su madre con el error de sugerir que el sexo era femenino" El hospital también puso a disposición de la Justicia toda la documentación relacionada con el nacimiento, incluidos los registros clínicos, partes quirúrgicos y planillas de enfermería. Además, abrió una investigación administrativa interna para determinar exactamente cómo se produjo la equivocación y anticipó que podría aplicar sanciones si se establecen responsabilidades. 

La institución también confirmó que asumirá el costo del estudio de ADN en el centro de diagnóstico que la familia elija. La investigación mantiene abiertas todas las hipótesis. Una posibilidad es que las tres ecografías realizadas durante el embarazo hayan determinado de manera errónea el sexo del bebé. Aunque el dato se repitió en distintos estudios, la identificación prenatal del sexo no es infalible. La otra hipótesis, mucho más delicada, es que haya existido una falla en el sistema de identificación de los recién nacidos y que el bebé entregado a la familia no sea el que nació de la madre de 23 años.

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