08 Abril de 2026 13:01
La violencia volvió a mostrar su cara más brutal en la provincia de Jujuy. Marisol García, una joven de 24 años oriunda de Perico, permanece internada en estado crítico tras haber sido víctima de un ataque atroz: fue secuestrada en la vía pública, abusada sexualmente y prendida fuego en una zona rural. Hoy, lucha por su vida en el Hospital Pablo Soria de San Salvador de Jujuy. "Sigue en coma inducido, no tiene reacción por la gravedad de las quemaduras y los golpes", revelaron fuentes judiciales, mientras su familia atraviesa horas de angustia y espera una evolución que le permita a la joven declarar y reconstruir el horror.

El ataque ocurrió el 1 de abril, cuando Marisol caminaba de regreso a su casa tras dejar a su hija en la escuela. En la intersección de avenida La Bandera y Zegada, fue interceptada por un vehículo y trasladada contra su voluntad hacia una zona rural. Según la reconstrucción judicial, allí fue golpeada hasta perder el conocimiento y abusada sexualmente. Pero la violencia no terminó ahí. Horas después, la joven recuperó la conciencia en medio de una escena dantesca: su cuerpo estaba en llamas.
A pesar de las heridas, logró sofocar el fuego y pedir ayuda. Fue trasladada de urgencia y desde entonces permanece internada con quemaduras en más del 50% del cuerpo y múltiples traumatismos. La investigación avanzó con rapidez. El sábado pasado fue detenido un hombre de 34 años, identificado como un remisero ilegal. La fiscal Romina Núñez lo imputó por "homicidio agravado por mediar violencia de género en grado de tentativa", figura equivalente a intento de femicidio.
Durante los allanamientos en Pampa Blanca se secuestraron elementos clave: un vehículo presuntamente utilizado en el hecho, un celular, prendas de vestir y un dato inquietante: un tanque de nafta vacío. Además, el sospechoso presentaba arañazos en el cuerpo. "Se manejan todas las hipótesis. Es una investigación que recién comienza, aunque arrojó resultados muy rápido", indicaron fuentes del caso. Aunque todo apunta a un atacante solitario, no se descarta la participación de otras personas.

La abogada de la familia, Mariana Vargas, fue contundente: "Está muy lastimada y es terrible lo que sucedió. Hay muchas pruebas y la detención del hombre. Hay que ampliar la imputación por abuso sexual". Mientras la causa avanza, la prioridad es la salud de Marisol. Su familia viaja todos los días para acompañarla y recibir el parte médico. "Todos los días viajamos a Jujuy a verla y recibir el parte médico todos los mediodías; de a poco se está despertando, aún sigue en estado crítico por las quemaduras. Estamos esperando que se recupere", contó Antonela, una de sus hermanas.
En medio del dolor, aparece también una señal de esperanza: "Ella está luchando, está aferrada a la vida y más por sus hijitos", expresó. Y agregó: "Mi mamá dice que de a poquito quiere mover su cuerpo". El caso generó conmoción en toda la provincia y reactivó el reclamo contra la violencia de género. La familia convocó a una movilización en la Plaza Manuel Belgrano de San Pedro de Jujuy, con un mensaje que atraviesa el dolor y la bronca: "Nos convoca el dolor, la tristeza y la necesidad de que esto no vuelva a pasar. Nos convoca la impotencia de saber que una vida fue marcada por la violencia, y el pedido urgente de justicia".

Además, sentenciaron: "Marchamos por Marisol, pero también marchamos por todas. Porque ninguna debería vivir con miedo, porque ninguna debería faltar en casa. Que no haya silencio, que no haya olvido, que no haya impunidad. Porque el dolor no se borra, pero la lucha puede cambiar las cosas".

