22 Mayo de 2026 20:12
El presidente Javier Milei envió un nuevo paquete de leyes al Congreso de la Nación con cuatro proyectos a discutir por el Poder Legislativo: la Ley de Ludopatía, el Super RIGI, la Ley de Lobby y la de Etiquetado Frontal. Lo anunció a través de un posteo en redes sociales su jefe de Gabinete, el investigado por enriquecimiento ilícito Manuel Adorni, y ya hay especulaciones sobre las verdaderas intenciones de cada propuesta.
"En lo que queda de la jornada estaremos enviando al Congreso de la Nación los siguientes proyectos de ley: Ley de Ludopatía, Super RIGI, Ley de Lobby y Etiquetado Frontal. Dios bendiga a la República Argentina. Fin", escribió Adorni en su cuenta de X (ex Twitter), durante la tarde de este viernes, en relación a lo que es el tercer paquete de reformas que envió el oficialismo este año.

Si bien muchos de los proyectos presentados no son sorpresas, el único que se había adelantado que iba a ser parte es el que tiene que ver con el régimen de inversiones conocido como Súper-RIGI, una ampliación del primer RIGI establecido en la ya famosa Ley Bases. La intención es darle más beneficios a los inversores extranjeros para que vengan a la Argentina, como la reducción del impuesto a las ganancias del 25 % al 15 % y la limitación de los ingresos brutos provinciales al 0,5%.
La Ley de Lobby había sido parte de los rumores y todavía se desconoce hasta dónde puede llegar. Mientras que en Estados Unidos es una actividad abierta que los poderosos y los empresarios inviertan dinero para garantizar la aprobación de leyes, en países como Chile funciona para tener un completo registro de este tipo de reuniones. Las Fuerzas del Cielo que dirige Santiago Caputo representan al sector del oficialismo más interesado en que esto prospere, inspirados en la experiencia yanqui.

A la hora del Etiquetado Frontal, ya se sabe que la intención libertaria está en terminar con los octógonos negros o al menos reducirlos, con la flexibilización de los criterios científicos que los imponen. También quieren que las empresas tengan la libertad de poner imágenes infantiles de sus productos nuevamente, sin importar cómo el resto del mundo advierte sobre los peligros de la adicción a la azúcar en menores de edad.
En el caso de la Ley de Ludopatía, tras evitar el debate del proyecto que la oposición presentó en 2025, armaron uno a medida de las intenciones libertarias. Esto quiere decir menos restricciones a las casas de apuestas, evitar la concientización obligatoria de la patología por parte de las empresas, no entrometerse en la regulación de los medios de pago para evitar bancarrotas y minimizar los castigos a quienes incumplan lo establecido.

