22 Abril de 2026 10:54
En un caso que conmocionó a la provincia de Mendoza en particular pero al país entero en general, Gustavo Olguín Ormeño, un enfermero de 28 años, fue condenado este martes a prisión perpetua por el abuso sexual y el asesinato de su hija de tan solo dos meses, Emma Pilar Olguín. La sentencia, dictada en un juicio abreviado, pone un punto final a la resolución de un crimen marcado por la brutalidad y la alevosía.
Los hechos ocurrieron el 14 de agosto de 2023 en una vivienda del departamento de Las Heras y, según la investigación que se llevó adelante, Olguín Ormeño estaba solo con la bebé en casa mientras la madre de la menor, Natacha Cabezas, estaba en el hospital Central por un tratamiento odontológico. Fue en esa circunstancia cuando el hombre perpetró los actos atroces que terminaron con la vida de Emma.

La pequeña fue trasladada al hospital Notti con signos evidentes de maltrato físico y síntomas compatibles con el síndrome del bebé sacudido (shaking baby). Sin embargo, los médicos descubrieron algo aún más horroroso: lesiones graves que indicaban abuso sexual.
El Cuerpo Médico Forense confirmó que Emma presentaba desgarros y hematomas en la zona genital, además de marcas de golpes en distintas partes del cuerpo, incluyendo espalda, tórax, abdomen, brazos y muslos. También se hallaron lesiones internas devastadoras, como un desprendimiento de hígado y daños cerebrales severos por el síndrome del shaking baby.

La confesión de Olguín Ormeño fue la que permitió acelerar el proceso judicial mediante un juicio abreviado, en el cual se lo declaró culpable de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal agravado. La pena impuesta fue la máxima: prisión perpetua.
Además del horror que vivió la bebé, el caso también puso en evidencia fallas institucionales: los restos de Emma fueron cremados por error tras ser entregados a una cochería equivocada.

Este hecho desató una ola de indignación pública y llevó a la renuncia del titular del Cuerpo Médico Forense, Javier Salinas ya que la irregularidad no solo obstaculizó el acceso a pruebas adicionales, sino que también puso en evidencia los paupérrimos protocolos internos del organismo.
Por otro lado, la madre de Emma Olguín fue sobreseída tras comprobarse que no se encontraba en la vivienda al momento del crimen ya que la justicia determinó que además, ella era víctima de violencia de género y no tuvo participación alguna en los hechos.

