04 Marzo de 2026 10:14
Una promesa de pasarela, luces y oportunidades encendió las alarmas en un centro de salud mental de Resistencia. Detrás de esa ilusión, las autoridades sospechan que podría haberse escondido una maniobra de captación con fines de trata. Una joven de 24 años, diagnosticada con psicosis y retraso madurativo, fue rescatada en la provincia de Chaco antes de que pudiera ser trasladada hacia el norte argentino junto a su pareja, de nacionalidad extranjera.

El procedimiento fue preventivo, pero la intervención fue inmediata y contundente. La investigación comenzó el 27 de febrero, cuando el Centro de Abordaje en Salud Mental Comunitaria y Consumos Problemáticos del barrio Toba dio aviso a las autoridades. Una de sus pacientes había contado que su novio le propuso viajar a Salta y Jujuy para ejercer como modelo. Para los profesionales que la trataban, el relato no fue uno más.
La joven se encontraba bajo seguimiento clínico por un cuadro de psicosis y retraso madurativo, lo que la colocaba en una situación de especial vulnerabilidad. La sola declaración bastó para encender la alerta. La causa quedó en manos de la fiscal de Género subrogante, María Noel Benítez, quien ordenó medidas urgentes ante la sospecha de una posible captación mediante engaños.
El Departamento Lucha contra la Trata de Personas confirmó rápidamente que la pareja residía desde hacía aproximadamente un año en un inmueble alquilado en Resistencia y que ya habían adquirido pasajes de ómnibus para viajar el 4 de marzo desde la terminal local. Si bien se constató que el acompañante extranjero contaba con residencia legal y no registraba antecedentes ni impedimentos judiciales, la Justicia dispuso una orden para trasladar a la joven y a su madre a sede judicial.
El objetivo fue claro: garantizar su protección y evitar que el viaje se concretara. La familia de la víctima expresó ante las autoridades su rotunda negativa a que la joven se trasladara al norte del país. En paralelo, intervino la División Sanidad Policial para evaluar el estado de salud de la joven, mientras la investigación continúa para determinar si existió o no una red detrás de la propuesta. Las autoridades remarcaron que el procedimiento fue preventivo.

Sin embargo, el caso vuelve a poner en foco los mecanismos de captación que suelen utilizarse en situaciones de extrema vulnerabilidad: promesas laborales atractivas, traslados a otras provincias y vínculos afectivos como anzuelo. En este caso, la intervención temprana de un equipo de salud mental fue clave. Una conversación en un consultorio evitó que una joven abordara un micro rumbo a un destino incierto. La causa sigue abierta. Y mientras la Justicia intenta esclarecer si detrás del ofrecimiento había algo más que una propuesta de trabajo, la joven permanece bajo resguardo, lejos de un viaje que pudo haber terminado en una historia mucho más oscura.

