06 Enero de 2026 14:35
Desde la asunción de Javier Milei como presidente en diciembre de 2023, los jubilados son víctimas de un deterioro alarmante en su poder adquisitivo. Un reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) pone en evidencia la magnitud de esta problemática, que afecta directamente a los sectores más vulnerables de la sociedad.
El cambio en la fórmula de actualización de los haberes jubilatorios, implementado mediante el DNU 274/2024, es un golpe realmente devastador. Este decreto eliminó el esquema anterior, basado en la recaudación de la seguridad social y la variación salarial, para reemplazarlo por una fórmula que ajusta exclusivamente por inflación. Según CEPA, esta decisión resulta en una pérdida del 27,4% en los haberes jubilatorios desde el inicio de la gestión de las fuerzas del cielo.

El impacto es aún más evidente al analizar los números. La jubilación mínima sin bono se ubica actualmente en $340.886, cuando, de haberse mantenido la fórmula previa, debería alcanzar los $434.279. Esto implica una brecha mensual de $93.393 para los jubilados, quienes deben enfrentar una inflación galopante con ingresos cada vez más paupérrimos con servicios de luz, agua y gas con tarifas que se actualizan todos los meses.
El bono compensatorio de $70.000, que debería haber servido como un alivio, quedó congelado desde marzo de 2024. Este estancamiento provoca una pérdida significativa de su poder adquisitivo. Según el informe, para mantener su valor real frente al incremento del haber básico, el bono debería ascender a $177.485 en diciembre de 2025. Sin embargo, esta actualización nunca ocurrió, dejando a los jubilados con un recorte mensual de $107.485.

La situación es aún más crítica cuando se compara con gobiernos anteriores. Los haberes mínimos con bono se encuentran un 16,8% por debajo de los niveles registrados al final del gobierno anterior. Además, el poder adquisitivo actual está un 3% por debajo del promedio de la década del '90.
A esto se suma la decisión del Ejecutivo de vetar leyes que buscaban recomponer los ingresos jubilatorios. En agosto de 2025, se anuló una norma que proponía un aumento excepcional del 7,2% y la actualización del bono a $110.000. De haberse aprobado, la mínima con bono habría alcanzado $446.935, recuperando parte del poder adquisitivo perdido.

Por último, la eliminación de la moratoria previsional en marzo de 2025 deja a miles de adultos mayores sin acceso a una jubilación digna. Según CEPA, nueve de cada diez mujeres y ocho de cada diez hombres que alcanzan la edad jubilatoria no logran cumplir con los 30 años de aportes requeridos. En su lugar, deben conformarse con la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que equivale al 80% de una jubilación mínima.