La economía y el consumo no repuntan u el circuito productivo de la Argentina lo paga con despidos y un deterioro constante de la capacidad financiera e industrial. Este lunes anunciaron 300 despidos en la metalúrgica Mirgor de la familia Caputo en Tierra del Fuego, los cuales quedaron en suspenso durante 15 días por el dictado de una conciliación obligatoria, mientras que los gremios vinculados a la planta avícola de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay anunciaron 250 desvinculaciones forzadas, que podrían transformarse en 500 con los días.
Los despidos en Mirgor golpearon de forma directa a los trabajadores de la planta de Río Grande que habían protagonizado un paro de cuatro horas el último miércoles, aunque el anunció cerca del mediodía de este lunes por parte del Ministerio de Trabajo y Empleo de Tierra del Fuego llevó algo de tranquilidad a las familias de los despedidos y convocó a una audiencia el próximo martes a las 13 para tratar de ordenar la situación.

"Durante este período, los trabajadores deben continuar ingresando a sus puestos de trabajo y no deben producirse medidas que profundicen el conflicto", exigieron desde la cartera laboral fueguina que conduce la ministra Sonia Castiglione, donde reconocieron que su objetivo es "preservar los puestos, en el complejo contexto que atraviesa hoy la actividad industrial". La empresa de la familia Caputo rechaza las medidas de fuerza ya que asegura que no son por su responsabilidad sino por la situación productiva provincial.
En ese sentido, la conducción de Mirgor fue muy clara en relación a que la intención de despedir no es para reducir personal, sino para cambiarlo en el marco del conflicto sindical. Según comunicaron, todos los despidos que afronten a partir de este conflicto serán repuestos con la contratación de nuevo personal. Además responsabilizaron a la conducción de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) por haber fallado en lo acordado con la patronal de interrumpir los conflictos, hecho con el que justificaron las desvinculaciones de 300 empleados, entre los que se encuentran cinco delegados gremiales.

Incertidumbre en Granja Tres Arroyos
Luego de que se confirmaran 250 despidos en la planta entrerriana de la avícola, la Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación de Concepción del Uruguay emitieron un comunicado con el objetivo de preservar "las fuentes de trabajo" y demandar "un accionar responsable de parte de la patronal y las Autoridades Nacionales".
"Las y los trabajadores no pueden ser quienes paguen las consecuencias de la crisis, en un delicado contexto que requiere compromiso, diálogo, soluciones y no más despidos. Ni ser una variable de ajuste descartable al momento de la especulación empresaria de licuar pasivos, previo a una maniobra Concursal", denunciaron allí. En la planta trabajan 900 personas y las especulaciones son que los despidos podrían llegar a 500.

