Lionel Messi habló desde el corazón y el Gobierno de Javier Milei salió a corregirlo. El capitán de la Selección Argentina celebró el triunfo en el Mundial y decidió dedicar la alegría a quienes atraviesan dificultades económicas. Sin embargo, sus palabras no tardaron en generar una inesperada respuesta oficial: la Casa Rosada negó que la gente, en términos generales, no llegue a fin de mes. "Estamos orgullosos y felices de poder regalarle esta alegría a la gente", expresó Messi.
Y agregó: "Sabemos que los Mundiales para nosotros son especiales y nos olvidamos de todo lo mal que nos toca pasar; que hay gente que la pasa mal, como decís vos, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes o que la vive peleando. Es la vida nuestra, lo que nos tocó siempre", El mensaje del capitán fue claro. En medio de la celebración, el futbolista eligió mirar más allá de la cancha y referirse a una realidad cotidiana que afecta a miles de familias argentinas.
La falta de trabajo, la dificultad para llegar a fin de mes y la pelea diaria por sostener los gastos básicos fueron parte de su reflexión. Pero desde el Gobierno libertario no coincidieron con el diagnóstico. El encargado de responder fue Adrián Ravier, vocero presidencial que reemplazó a Manuel Adorni. El funcionario cuestionó la generalización planteada por el capitán de la Selección. "No coincidimos en el Gobierno con esto de que la gente no llega a fin de mes, que es una frase que muchos mencionan. No dudo de que hay personas que atraviesan esa situación, pero decirlo de manera general da la sensación de que todos viven la misma realidad", sostuvo.

Así, el Gobierno terminó desmintiendo a Messi en una discusión que, hasta hace poco, parecía imposible: mientras el futbolista hablaba de la gente que "la vive peleando", la Casa Rosada buscó relativizar el alcance de esa realidad. Ravier reconoció que existen familias golpeadas por el aumento de los gastos, pero defendió las decisiones económicas de la administración de Milei. "Es cierto que hay familias que ahora pagan más por la luz, el gas o el transporte y eso hace que les quede menos dinero disponible. Pero también era necesario corregir esos precios para generar inversiones y recuperar la calidad de los servicios", sentenció.