Un nuevo frente diplomático se abrió entre Argentina y China luego de las declaraciones del funcionario Juan Pablo Carreira, conocido en redes sociales como Juan Doe, quien responsabilizó al gobierno chino por la tragedia ocurrida en Nepal, donde un aluvión provocado por el colapso de una zona glaciar dejó más de 2.500 víctimas.
Carreira, director nacional de Comunicación Digital de la Presidencia, responsable de la cuenta oficial de X de la Oficina de Respuesta Oficial e integrante de las Fuerzas del Cielo con todas sus derivaciones mediáticas, publicó un mensaje en el que vinculó la tragedia con una supuesta obra hidroeléctrica de una empresa estatal china en la zona del Himalaya. Según sostuvo, el desastre habría sido consecuencia de "fallos de la organización estatal de la actividad industrial" y apuntó directamente contra el Partido Comunista chino.

El funcionario fue todavía más allá y comparó el episodio con algunos de los mayores desastres asociados históricamente a la gestión estatal de la actividad industrial. En su publicación concluyó con una fuerte consigna ideológica. "Se suma a los mayores desastres humanitarios que generó la gestión del Partido Comunista de la actividad industrial en la historia, como Chernobyl, el Mar Aral, el Gran Salto Adelante y el Holodomor. Y esto no es algo de hace 20 años, esto ocurrió esta misma semana. El comunismo mata. El Partido Comunista vestida de "empresario" mata".
Las declaraciones generaron una inmediata reacción de la Embajada de China en Argentina, que difundió una declaración de su portavoz y cuestionó las afirmaciones realizadas por Carreira. La representación diplomática china respondió públicamente al funcionario argentino y rechazó que se atribuya a China responsabilidad por la tragedia. Un poco de sensatez en medio de tanta irresponsabilidad.
"Mientras ambos países llevan a cabo operaciones de rescate y asistencia de emergencia y la comunidad internacional se apresura a tender una mano, cierto funcionario argentino, movido por prejuicios ideológicos sesgados, difunde maliciosamente rumores para difamar al Partido Comunista de China y manchar la imagen de China", y suben los decibeles de un conflicto tan inesperado como evitable: "Exhortamos al funcionario a que cambie de actitud de inmediato y ponga fin a las especulaciones malintencionadas carentes de fundamento con vistas a evitar daños a las relaciones y cooperaciones sino-argentinas".

El episodio suma un nuevo capítulo a la relación entre el gobierno de Javier Milei y China, marcada durante los primeros meses de la gestión libertaria por fuertes diferencias ideológicas, aunque también por la necesidad de mantener abiertos los vínculos comerciales y financieros entre ambos países.
Carreira, conocido durante años por su actividad como "Juan Doe" en X, es uno de los principales referentes de la comunicación digital del oficialismo. En febrero de este año quedó al frente de la Oficina de Respuesta Oficial, creada por el Gobierno para responder a lo que considera desinformación, falsedades y operaciones contra la administración de Milei.
La controversia con China vuelve a poner en primer plano el alcance de las declaraciones de funcionarios argentinos en redes sociales y el impacto que pueden tener cuando se trata de cuestiones internacionales especialmente sensibles.