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Menos controles y más secretos

Inteligencia sin control: el descargo de la SIDE que no disipa las sombras del DNU de Milei

El Gobierno defendió la reforma del sistema de inteligencia como un salto "democrático y republicano"

02 Enero de 2026 12:31
El ingreso de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
El ingreso de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).

El Gobierno de Javier Milei salió a justificar este viernes una de las reformas más delicadas desde el retorno de la democracia: la reestructuración integral del sistema de inteligencia nacional mediante un decreto de necesidad y urgencia. Tras la ola de cuestionamientos políticos, jurídicos y sociales, la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) difundió un extenso descargo en su cuenta oficial de X bajo el título "Reforma de Segunda Generación del Sistema de Inteligencia Nacional", en el que presentó la medida como un avance institucional. Sin embargo, el texto elude los aspectos más controvertidos del DNU 941/25 y deja abiertas serias dudas sobre el control democrático de la inteligencia.

El comunicado sostiene que "los desafíos globales contemporáneos y el nuevo rol central que ocupa la República Argentina en el escenario mundial, a partir del liderazgo del Presidente Javier G. Milei, requieren que la Nación cuente con un Sistema de Inteligencia Nacional moderno, profesional y eficiente". Bajo ese argumento, el Gobierno afirma que el decreto busca "acotar, definir y clarificar con precisión tanto la estructura como las competencias" de un sistema que, según la propia SIDE, "durante décadas fue utilizado de manera discrecional, opaca y ajena a su verdadera finalidad".

Sin embargo, la defensa oficial choca con el contenido mismo del DNU. Uno de los puntos más cuestionados es que todas las actividades de inteligencia pasan a ser consideradas "encubiertas", una definición amplia que, lejos de transparentar, blinda al sistema frente a cualquier forma de control social efectivo. El descargo no explica cómo se compatibiliza esa opacidad generalizada con los "más altos estándares democráticos y republicanos" que invoca el texto. Tampoco hay precisiones sobre la ampliación de facultades operativas. 

El descargo de la SIDE
El descargo de la SIDE

El decreto habilita expresamente a los agentes de inteligencia a "proceder a la aprehensión de personas" en casos de flagrancia, auxilio o requerimiento judicial. Aunque el Gobierno insiste en que no se trata de funciones policiales, el comunicado evita referirse de manera directa a este punto y no aclara cómo se evitará un corrimiento de fronteras entre inteligencia y seguridad interior, un límite que la legislación había establecido justamente para impedir abusos como los ocurridos en el pasado. 

En su descargo, la SIDE asegura que la reforma elimina funciones "sin sustento institucional", como la seguridad interna  -que pasa al Ministerio de Seguridad Nacional- y la protección de la infraestructura crítica, ahora bajo la órbita de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. También destaca un proceso de "racionalización y achicamiento" y la redefinición del rol de la Agencia de Seguridad Nacional, que queda circunscripta "exclusivamente a tareas de contrainteligencia". 

Según el texto, esto pondría fin a "prácticas del pasado en las que los recursos del Estado fueron utilizados para la persecución política interna, el espionaje doméstico o el control indebido de dirigentes, periodistas y ciudadanos". Paradójicamente, es precisamente la amplitud de las nuevas categorías introducidas -como "operaciones de influencia", "injerencia" o "interferencia"- la que despierta temores sobre usos discrecionales en un contexto de alta conflictividad política y social. 

El descargo de la SIDE
El descargo de la SIDE

El comunicado no define con claridad estos conceptos ni explica qué garantías existirán para evitar que vuelvan a ser utilizados contra actores políticos, sociales o mediáticos críticos del Gobierno. El texto oficial también celebra la eliminación de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM) y la creación de un nuevo esquema de intercambio de información "basado en la trazabilidad, la automatización y el registro obligatorio".  Según la SIDE, este sistema "elimina la discrecionalidad y la arbitrariedad" y "fortalece los controles legales, técnicos y presupuestarios". No obstante, esos controles quedan, una vez más, bajo la órbita del propio Poder Ejecutivo, sin intervención previa del Congreso, que fue completamente marginado del debate.  

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