11 Mayo de 2026 15:47
La Cámara Federal de Casación Penal otorgó prisión domiciliaria al ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido quien fuera condenado a cuatro años de prisión por su participación en la Tragedia de Once. Ahora, el ex funcionario kirchnerista, de 76 años obtuvo esta medida debido a su delicado estado de salud.
Según el fallo dictado por la Sala III del tribunal, con los votos de los jueces Mariano Borinsky, Carlos Mahiques y Guillermo Yacobucci, De Vido padece múltiples patologías crónicas que requieren atención médica constante.

Entre sus condiciones más graves, se destaca un reciente episodio cardíaco que lo llevó a ser internado por arritmia, donde se le practicó una cardioversión eléctrica, una cinecoronariografía y una angioplastía con implante de stent. Además, su tratamiento incluye anticoagulantes (apixaban) y antiarrítmicos (amiodarona), junto con una dieta estricta y controles médicos especializados.
En su resolución, los jueces citaron el informe del Cuerpo Médico Forense, que calificó a De Vido como un paciente de "alto riesgo cardiovascular". Así las cosas, el informe concluyó que su situación de encierro no es adecuado para garantizar el cumplimiento de las exigencias médicas necesarias porque podría incrementar significativamente el riesgo de "descompensaciones y complicaciones irreparables para su salud".

Los camaristas también dejaron en claro que la decisión responde a la necesidad de salvaguardar los derechos humanos del condenado, pero subrayaron que la prisión domiciliaria no implica una exoneración de su pena. El juez de ejecución será el encargado de establecer las condiciones y controles periódicos necesarios para garantizar el cumplimiento efectivo de la medida.
La situación judicial de De Vido empeoró en noviembre del año pasado cuando la Corte Suprema dejó firme su condena como partícipe necesario del delito de "fraude al Estado" en relación con la Tragedia de Once, un accidente de tren ocurrido en febrero de 2012 que dejó 51 muertos y más de 700 heridos.

Y, aunque fue absuelto del delito de estrago culposo vinculado a las muertes y lesiones, en 2018 ya había sido condenado a cinco años y ocho meses por administración fraudulenta debido al mal manejo de los fondos públicos asignados a Trenes de Buenos Aires (TBA). Ahora, Julio De Vido deberá cumplir su condena en su domicilio y bajo la supervisión judicial.

