05 Febrero de 2026 11:02
En el bizarro mundo de la política argentina libertaria, siempre hay espacio para la creatividad y, por qué no, el surrealismo. Esta vez, la diputada y ex vedette Virginia Gallardo decidió que su aporte a la sociedad sería... ¡casas para perros callejeros hechas con los carteles de su propia campaña! Sí, así como lo lee. Todo un despliegue de reciclaje, altruismo y, claro, autobombo.
Gallardo anunció su iniciativa en redes sociales con un video donde se la ve cual heroína urbana, escalera en mano, descolgando carteles con su rostro sonriente para luego transformarlos en cuchitas improvisadas. La idea, según explicó, es "darles una nueva vida" a los carteles y "brindar refugio y calor" a los perritos sin hogar. Todo muy noble hasta que cualquiera frena a mirar el resultado.

Las casas, que parecen más un proyecto de manualidades de primaria que una solución real, están hechas de cartón plastificado, que probablemente no sobreviva ni a la primera lluvia o al menor viento de las tropicales jornadas en Corrientes.
Pero eso no detuvo a Gallardo, quien se mostró orgullosa de su obra en las plazas correntinas. Porque claro, si algo no puede faltar en esta historia es el toque de marketing personal: cada casa lleva estampada su cara, su nombre y el del presidente de las fuerzas del cielo, Javier Milei.
Las redes sociales, como era de esperarse, no tardaron en reaccionar. Y vaya si lo hicieron. "JAJAJAJA NO PUEDE SER", escribió un usuario, mientras otro agregó: "¿De cartón? Pero de cartón no sirven. Si el plan es ayudar a los animales, se necesitan casas resistentes al agua". Y así siguieron las críticas: "Todo bien con cuidar a los animales, pero esto parece joda. Un viento y se quedan sin 'casita'". Pero el comentario estrella fue quizás el más ácido: "No es suficiente desgracia ya vivir en la calle para el animal que le enchufan un Art Attack nivel fácil. ¿Qué sigue, Virchu? ¿Coser medias rotas para la gente sin hogar?".

Por supuesto, hubo quienes intentaron rescatar algo positivo de la movida, sugiriendo que tal vez sería mejor invertir en campañas de castración o en apoyar refugios ya existentes. Pero claro, eso implicaría menos fotos y por supuesto, menos likes.
Así las cosas, los perros callejeros de Corrientes intentarán sobrevivir al próximo chaparrón bajo un techo de cartón con la cara de Virginia Gallardo pero de gestión pública y utilización responsable de los recursos del Estado... nada.

