23 Diciembre de 2016 07:40
La saga de Mi pobre angelito es una de las más vistas de la historia del cine, y su primera parte, Solo en casa, es la más exitosa de las tres. En ella, Kevin McCallister (Macaulay Culkin) es olvidado por sus padres en el viaje de navidad familiar, y se queda solo, en su inmenso hogar. Un par de ladrones intentan entrar a robar y el chico los combate preparando ingeniosas trampas. A medida que las superaban, los saqueadores se acercaban cada vez más al botín.
Por estas fechas, el reconocido youtuber norteamericano Jake Roper se avocó a responder una pregunta fundacional: ¿podría una persona sobrevivir a esas trampas? El video dedicado a este interrogante ya tiene dos millones y medio de vistas, y es toda una sensación.
La primera trampa que intenta llevar a la realidad es la del picaporte caliente, con el que se encuentra uno de los ladrones cuando quiere acceder a la vivienda. “En la película, Kevin usa un encendedor eléctrico para parrilas, que cuelga del picaporte interior, para calentar el picaporte exterior”, explica Roper en el video.
Queda demostrado que el picaporte que agarra el ladrón alcanza unos 18 grados centígrados, y llega a 45 después de varios minutos. “No sería agradable, pero no lo lastimaría”, cuenta el youtuber, que también muestra que si se llevara un picaporte interior a unos 760 grados, un pedazo de carne quedaría totalmente chamuscado.
Luego el video expone una de las escenas más reconocidas de la película: la de la lata de pintura, que al ser lanzada cómo péndulo desde la escalera, impacta directamente en la cara del ladrón. Para esta prueba, Roper usó un maniquí de pruebas de balística. Según los cálculos del ingeniero que lo acompaña, la lata pesaba unos seis kilos y se movía a 32 kilómetros por hora.
Con estos parámetros, la potencia sería de 12 kilonewtons, “algo así como dos piñas de Mike Tyson al mismo tiempo. Es seis veces más que la fuerza necesaria para romperte la nariz”, indica el ingeniero, que también estimó en un 100% las posibilidades de desmayo, y en un 42% las de rotura de cráneo.
Para terminar, Roper analizó uno de los momentos más divertidos: el golpe que el segundo ladrón le pega al otro, Harry (Joe Pesci) con una barra de hierro en el pecho. Harry intentaba matar una tarántula a la que le tenía pánico, pero falló y le dio con todas sus fuerzas a su compañero en el pecho. Según los cálculos, el golpe debería haberle roto siete costillas al hombre, y se hubiesen visto afectados, también, sus pulmones y su corazón.
Fuente: Diario El País.