12 Febrero de 2026 09:09
Todavía falta para el invierno de 2026, pero en Buenos Aires la fábrica ya empezó a funcionar. No hay chocolate ni billetes dorados todavía, pero sí zapatillas de ballet, ensayos y nervios: arrancaron las clases de las "Verucas Salt", el primer grupo visible del universo de Charlie y la Fábrica de Chocolate - El Show. Las niñas que interpretarán al icónico personaje iniciaron su formación artística como primer paso de un proceso que se desplegará durante toda la temporada hasta llegar al escenario del Teatro Gran Rex. Y no se trata de un elenco cualquiera: una de las participantes es alumna del Teatro Colón, otra regresó de perfeccionarse en el prestigioso Bolshoi de Brasil y el resto completa un equipo con preparación sólida e historias que se irán revelando en el camino.
Así empieza a tomar forma la fábrica: una construcción hecha de detalles, disciplina y pequeños sueños que, con el tiempo, buscan transformarse en espectáculo. La producción está en manos de Ozono, MP y los Rottemberg, responsables de fenómenos recientes como La Sirenita, School of Rock y Matilda, que en conjunto convocaron a más de medio millón de espectadores. La apuesta es grande: música en vivo, danza, actuación y una puesta escénica de escala internacional basada en la obra de Roald Dahl. La historia invita a entrar en el mundo del excéntrico Willy Wonka junto a Charlie Bucket y los cinco ganadores del billete dorado.
Pero antes de la magia, viene el trabajo. Y mucho. La convocatoria incluyó audiciones para chicos y chicas de entre 9 y 12 años con canto, actuación y danza. Los elegidos ensayarán durante meses antes del estreno. Desde la producción lo definen así: "Es una experiencia que trasciende lo artístico. Queremos que cada niño viva el sueño de su vida arriba del escenario y también en el backstage". Desde 2023, el equipo creativo viene construyendo una saga familiar en el teatro musical local: Matilda abrió el camino, School of Rock confirmó el rumbo y La Sirenita rompió récords. Charlie y la Fábrica de Chocolate busca cerrar la tetralogía manteniendo la misma fórmula.
¿De qué fórmula habla la producción? Espectáculo grande, emoción simple y público de todas las edades. La obra, nacida en el West End londinense y luego adaptada en Broadway, llega ahora con versión argentina y la promesa de convertirse en el gran evento familiar del 2026. Detrás del brillo, el objetivo es otro: apostar al semillero artístico local. Chicos que hoy toman clases de ballet podrían estar mañana bajo la marquesina más grande del país. En definitiva, la fábrica todavía no abrió sus puertas... pero el sueño ya empezó a producirse. Y en Buenos Aires, a veces, un ensayo puede ser el verdadero billete dorado.

