Basada en la aclamada novela de Mark Haddon y adaptada para los escenarios por Simon Stephens, bajo la producción y dirección de Carla Calabrese, y con un gran elenco integrado por diecisiete actores, El Curioso Incidente del Perro a Medianoche se convirtió en una de las obras más celebradas de los últimos años gracias a una historia conmovedora y una puesta en escena tan innovadora como impactante, la cual hace que el público se meta en la historia rápidamente.
La trama sigue a Christopher Boone, un adolescente con una inteligencia extraordinaria y una manera muy particular de percibir el mundo. Todo cambia cuando encuentra muerto a Wellington, el perro de su vecina. Decidido a descubrir qué ocurrió, comienza una investigación que terminará llevándolo a enfrentarse con secretos familiares y a emprender un viaje que cambiará su vida para siempre, demostrándole que el mundo no está preparado para gente como él.

La mirada de Christopher permite al espectador adentrarse en una realidad distinta, cargada de sensibilidad, lógica y emociones que conmueven de principio a fin. Gracias a la impecable y perfecta actuación de Iñaki Aldao como Christopher Boone, hace que la obra fluya y el espectador se integre al punto de sentirse parte de la obra.
Uno de los aspectos más destacados de la obra es su impresionante despliegue visual. Las proyecciones, los efectos lumínicos y los recursos escénicos crean una experiencia inmersiva que ayuda a comprender la manera en que el protagonista procesa el mundo que lo rodea, convirtiendo cada escena en un espectáculo atrapante.

Un relato profundamente conmovedor que invita al espectador a mirar sus propios conflictos y también los de quienes nos rodean, desde una perspectiva diferente: la de alguien que percibe el mundo como un lugar desafiante; alguien brillante para las matemáticas y la astronomía; apasionado por las estrellas, las computadoras, los animales, la rutina y el silencio.
Con una combinación perfecta entre drama, humor y emoción, El Curioso Incidente del Perro a Medianoche logró conquistar a todos con su mensaje sobre la empatía, la aceptación y el valor de enfrentar los propios miedos la transformó en una obra imprescindible, capaz de emocionar y dejar una profunda reflexión mucho después de que se apagan las luces del escenario en el gran teatro Maipo.

