La recientemente revelada separación entre Lourdes Sánchez y Pablo "El Chato" Prada, que conmovió a muchos de los seguidores de la bailarina y el productor, expuso el lado más angustiante y dramático de las rupturas de parejas con hijos. La ex Bailando por un Sueño reconoció que él no la deja llevarse a su hijo a Corrientes, lo que motiva que deba ir y volver de forma recurrente, y además advirtió que teme las reacciones que pueda llegar a tener su ex pareja.
"Nos separamos hace un tiempito", afirmó Sánchez en mensajes que intercambió con la periodista Fernanda Iglesias, quien los reveló al aire de Puro Show en El Trece. Según estableció allí, la pareja venía "mal hace tiempo", algo que sabían "todos", desde la perspectiva de la bailarina, que ya desde hace años había sido vinculada con el dueño de un hotel en el caribe al que viajaba de manera recurrente.
"Intentamos repuntar, pero yo ya no quería esa vida", aceptó Sánchez en el diálogo con la periodista, en el cual reconoció que su única preocupación era su hijo de 10 años. La bailarina confirmó que se encuentra "bien" y hasta utilizó la palabra "aliviada" en relación al a separación, que ocurrió por una infidelidad que el productor le descubrió cuatro meses atrás.
Más allá de los conflictos propios de este tipo de situaciones, el relato de Sánchez encendió las luces de alerta por el costado peligroso que se entrevió con sus declaraciones. "Está dolido. Él no quería separarse. Está súper despechado. Pero lo entiendo. Aunque hay cosas que estuvo muy mal. Yo traté de cuidarlo y él solo sacó esto a la luz", relató ante Iglesias.

En el intercambio explicó cómo va y vuelve de su provincia natal "todas las semanas", en un sacrificio que describió como "tremendo". "La idea es que Valen venga acá. Pero bueno, hoy Pablo no me deja y lo entiendo. Vamos a ir lento, porque no sé con qué pueda salir dentro de su enojo, ira, etc", manifestó Lourdes, quien consideró que hasta su separación "vivía una irrealidad por no decir algo más duro" y que aseguró que no le interesa "hacer una guerra".
La nueva relación de Lourdes Sánchez con el rugbier correntino Fran Liotta, heredero de una extensa fortuna de capitales hoteleros y bodegas, comenzó durante una distancia con Prada que se dio cuando la bailarina asumió como directora del Instituto de Cultura de Corrientes. Fue el productor quien descubrió el desliz, que derivó en el fin de una relación que duró 16 años.

