El conflicto judicial entre Mauro Icardi y Wanda Nara sumó un nuevo capítulo. Después de que el Tribunal de Milán autorizara a la empresaria a gestionar los pasaportes italianos de sus hijas sin la firma del futbolista, el delantero rompió el silencio con un fuerte comunicado en sus redes sociales. Lo llamativo fue que, pese a tratarse de una resolución favorable para Wanda, Icardi aseguró que el fallo representa una victoria para su estrategia judicial.
A través de su cuenta de Instagram, el jugador explicó por qué considera positivo el fallo dictado por la jueza Cristina Bassi, quien habilitó a Wanda Nara a tramitar los nuevos documentos de Francesca e Isabella luego del robo de sus pasaportes en Italia. "Finalmente, la jueza italiana autorizó la firma de los pasaportes de mis hijas. Para quienes saben leer entre líneas, esta resolución es, en realidad, la mejor noticia que podía recibir".

Según sostuvo, el eje del conflicto no pasa por la emisión de los documentos sino por el proceso internacional que actualmente se encuentra en trámite. "Hoy se encuentra en curso un proceso de restitución internacional de dos menores". En ese sentido, explicó que durante los últimos dos años mantuvo siempre la misma postura respecto al lugar de residencia de sus hijas. "Como padre, hace ya dos años que sostengo una misma postura: me opongo a que mis hijas vivan en Argentina, sometidas a una justicia que ha demostrado ser ineficaz y condicionada por intereses que poco tienen que ver con la imparcialidad que debería garantizar".
Además, justificó por qué nunca aceptó firmar la documentación. "Firmar esos documentos implicaría actuar en contra de los principios que vengo defendiendo desde el primer día y de la lucha que sostengo, desde hace dos años, por el bienestar, la protección y el futuro de mis hijas". Y concluyó: "Porque, por encima de cualquier conflicto, estrategia o interés de los adultos, ellas son lo único que verdaderamente importa en toda esta situación".
Horas antes del comunicado principal, Icardi ya había utilizado sus historias de Instagram para compartir otro extenso descargo, en el que volvió a responsabilizar a Wanda Nara por la situación que atraviesan sus hijas. Allí aseguró que las menores sufrieron un profundo cambio en su vida cotidiana. "Mis hijas pasaron de ser niñas felices, criadas diariamente por su padre, con una vida estable, amor, rutina y contención, a ser expuestas a exclusiones, operativos policiales, interrogatorios ante un juez, escribano y el Ministerio Público Tutelar".
Y continuó: "Pasaron de una infancia normal a vivir bajo una exposición permanente, a ser alejadas de su padre, a tener que verlo únicamente en un cuarto del MPT, y a cargar con un daño que ningún niño debería soportar". El delantero también hizo referencia a los informes psicológicos incorporados en distintas actuaciones judiciales. "Los propios informes psicológicos son contundentes: fueron diagnosticadas como 'rotas psicológicamente' y con un lenguaje de adulto implantado por su madre. Dicho comportamiento o lenguaje no se hace presente estando con su padre".

Luego insistió en que ningún conflicto entre los adultos puede justificar el sufrimiento de las niñas. "Ningún conflicto entre adultos puede justificar semejante nivel de sufrimiento para dos niñas. Ninguna estrategia judicial, mediática o personal debería estar por encima de su bienestar". También volvió a cuestionar el traslado de las menores a la Argentina. "Y cuando del otro lado dicen que 'extrañan su país' o 'su vida en Argentina', no olvidemos un principio jurídico básico: No podés construir derechos sobre un hecho ilícito ni trasladar el centro de vida de un hijo sin el consentimiento del otro progenitor. Eso constituye un hecho ilícito".
Y cerró con una frase contundente. "LOS PADRES TAMBIÉN TENEMOS DERECHOS". El descargo de Icardi llegó pocas horas después de conocerse la resolución de la jueza Cristina Bassi, de la Sección VIII Civil del Tribunal de Milán. El fallo hizo lugar al pedido presentado por Wanda Nara para obtener nuevos pasaportes para sus hijas sin necesidad del consentimiento del futbolista. Entre los fundamentos, la magistrada sostuvo que: "El domicilio de las menores se halla consolidado fácticamente desde hace aproximadamente dos años en la Argentina, donde Francesca e Isabella asisten al colegio y tienen inequívoca y efectivamente su centro de intereses".
Además, remarcó que: "No consta en autos la existencia ni el dictado de resolución alguna por la que se haya ordenado la restitución de las menores". Y concluyó que: "La negativa del padre a autorizar la expedición del pasaporte a favor de las menores resulta injustificada". Por ese motivo, autorizó a Wanda Nara a gestionar la documentación sin la firma de Icardi y condenó al futbolista al pago de 3.000 euros por costas procesales, además de los gastos correspondientes.

Aunque la resolución permitió destrabar la emisión de los pasaportes, el enfrentamiento judicial entre Wanda Nara y Mauro Icardi está lejos de terminar. Mientras el Tribunal de Milán consideró que impedir la entrega de la documentación afectaba el interés superior de las menores, el futbolista sostiene que el verdadero eje del conflicto pasa por el proceso de restitución internacional que continúa en trámite y que, según afirma, definirá el futuro lugar de residencia de sus hijas.

