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Mesaza politizada

Natalia Oreiro implacable: la pregunta que incomodó a todos en la mesa de Mirtha Legrand

De la reflexión de Adrián Suar a la intervención de Moria Casán, la mesaza quedó atravesada por un intenso debate sobre la realidad del país.

Natalia Oreiro
Natalia Oreiro

La última transmisión de La Noche de Mirtha dejó momentos de tensión y un debate que trascendió la televisión cuando en la mesa se puso sobre la mesa la crítica situación social y económica que atraviesa el país. Entre los invitados estuvieron Adrián Suar y Natalia Oreiro, protagonistas de la película Yo, Narciso; Moria Casán, quien se prepara para el estreno de su serie el próximo 14 de agosto en Netflix; y el periodista de TN, Diego Sehinkman.

"Estoy en mi país siempre trabajando y está siempre igual, que parece que nos hundimos", reflexionó Casán. Legrand siguió en la misma línea y se refirió a una de las situaciones que más la conmueven: "Yo desde que era chica me aterra cuando alguien llega a su casa y dice 'vieja me despidieron'".

Mirtha Legrand condujo una mesaza atravesada por política y debate social
Mirtha Legrand condujo una mesaza atravesada por política y debate social

Suar también se sumó al debate y planteó su preocupación por el rumbo productivo del país: "¿Qué país queres tener? Argentina perdió ser un país industrial. Cuando tachás eso te empezás a achicar, si no tenés un país que hace te empezás a achicar y perder maniobra".

Si bien varias de las figuras presentes no suelen involucrarse de lleno en discusiones políticas, la mesaza de Mirtha no pudo ignorar la crítica situación social y económica de la Argentina.

Diego Sehinkman dio su punto de vista sobre el rumbo adoptado por la gestión nacional: "El gobierno está haciendo un trabajo que nadie de la política tradicional quería hacer, que tenia mala palabra y era tabú que era ajuste", comenzó.

Luego explicó: "No es muy popular hacer un ajuste, el gobierno consiguió la primera parte de su mandato que la gente comprara que era necesaria una motosierra", dijo y siguió: "Lo que resta, que no es menor es que ese acomodamiento de la macroeconomía vaya de la mano de la empatía para comunicar, pero sobre todo de la mejora del poder adquisitivo", cerró el periodista.

La mesaza de Mirtha Legrand se calentó por la crisis del país
La mesaza de Mirtha Legrand se calentó por la crisis del país

Fue entonces cuando Mirtha lo interrumpió con una contundente observación sobre la realidad cotidiana de los argentinos: "Pero si a la gente no le alcanza para vivir, ni para comer. ¿Cómo se soluciona ese?".

"El gobierno comete errores tontos de la política y su principal enemigo es el mismo", continuó Sehinkman. Sin embargo, Natalia Oreiro lo cruzó y advirtió sobre las consecuencias que pueden tener esas equivocaciones: "Pasa que un error tonto de la política puede llevarse puesto un montón de gente necesitada".

La conversación continuó alrededor de las decisiones del gobierno de Javier Milei y de discusiones que, según plantearon en la mesa, hacen que el país vuelva sobre debates que parecían superados. En ese contexto, Mirtha soltó una fuerte reflexión sobre los casos que involucran a funcionarios: "Lo que han robado querido, ahora salió a la luz los funcionarios que han robado, personajes importantes".

"Que locura los funcionarios con las mujeres... como le gusta el quilombo", intervino Moria para descontracturar el debate.  Oreiro, por su parte, disparó una pregunta que sorprendió a los presentes: "¿No le hacen un psicotest a los que se postulan?".

A partir de esa consulta, Sehinkman explicó que para trabajar en el Senado se solicitan antecedentes penales, mientras que los requisitos para quienes buscan ocupar cargos políticos son diferentes: "Para el sector privado, incluso para el estado, te evalúan, quieren saber quién sos, qué hiciste, qué no hiciste. Acá un político hasta que no va a la Corte Suprema y no le dictan la condena puede seguir ocupando un cargo", concluyó el periodista.

La discusión dejó en evidencia que, incluso en una mesa tradicionalmente vinculada al espectáculo, la realidad económica y política terminó imponiéndose. Entre cuestionamientos al ajuste, la pérdida del poder adquisitivo y las responsabilidades de quienes ocupan cargos públicos, Mirtha Legrand y sus invitados pusieron sobre la mesa una preocupación que atraviesa a buena parte de la sociedad: cuánto más puede sostenerse un ordenamiento de las cuentas si, en el camino, cada vez más argentinos tienen dificultades para llegar a fin de mes.

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