La llegada de la cantante española Rosalía a la Argentina, luego de sus polémicas acciones en redes sociales tras la final del Mundial 2026 que la Selección de Lionel Messi perdió contra la de su país, estuvo a la altura de las expectativas de seguridad que muchos le desearon, sin importar el pedido de disculpas que dejó cuando se viralizó la bronca nacional de cara a los cuatro shows que debe dar en los próximos días en el Movistar Arena y la feroz campaña para devolver los tickets que comenzó.
En ese sentido su llegada tuvo algunas características que demostraron que la seguridad de la cantante está más atenta que nunca. Por un lado el vuelo en el que Rosalía vino al país para continuar su LUX Tour estaba habilitado para 15 personas, pero sólo vino con seis pasajeros, entre los que se encuentra su pareja Loli Bahía. La decisión de un viaje "íntimo" no parece un dato aislado en medio de las preocupaciones que había despertado su llegada al país.

La cantante que trató de "perlas" a los futbolistas de "La Scaloneta", cuando le dio like a una publicación de la actriz prono Mía Khalifa -una confesa antiargentina-, llegaba desde Chile en un vuelo al que subió ni bien terminó su última fecha allí en la madrugada de este jueves. Otro de los elementos llamativos de su viaje fue que el destino estaba determinado en el aeropuerto de San Fernando, pero terminó desviado a Ezeiza, porque supuestamente desconocían que esa pista no trabajaba de noche, una definición que llamó mucho la atención para ser interpretada como un simple error y no una acción voluntaria para despistar.
Así fue que aterrizó en la localidad del sur bonaerense cerca de las 2:30 de la madrugada, donde fue recibida por un enorme operativo policial, con motos y efectivos que la acompañaron al hotel Four Seasons de Buenos Aires donde está alojada. El traslado hasta el lugar lo hizo en una camioneta fuertemente equipada, junto a su custodia personal y su equipaje personal.
La expectativa en relación a la convocatoria que tendrá Rosalía en sus próximos shows del 1, 2, 4 y 6 de agosto está más alta que nunca, luego de la fuerte campaña a la que debió enfrentarse a partir de su actividad en redes, que generó que miles de fanáticos y fanáticas soliciten la devolución del precio de las entradas, algo que el centro de evento de Villa Crespo negó en los casos en los que la compra había sido anterior a los 10 días pasados.
En ese sentido, durante la mañana de este jueves se pudo ver a una sola fanática de la cantante española en las afueras del hotel, en un gesto que refleja el golpe que significaron sus posturas para muchos y muchas de sus seguidoras. La joven, que irá a verla el 4 de agosto, se declaró como "incondicional" y aseguró que "puede matar a alguien Rosalía" que igual la defendería, en diálogo con un móvil del programa Lape Club Social de América TV.

