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Del juego a la robótica

De cazar a Pikachu a guiar robots: cómo Pokémon GO terminó creando el mapa secreto más grande del mundo

Durante casi una década millones de jugadores escanearon calles y monumentos para atrapar criaturas. Hoy esos datos alimentan una gigantesca base visual.

16 Marzo de 2026 14:30
Pokémon GO terminó creando el mapa secreto del mundo
Pokémon GO terminó creando el mapa secreto del mundo

Cuando Pokémon GO se lanzó en 2016, el juego se transformó en un fenómeno global casi instantáneo. En apenas dos meses acumuló 500 millones de descargas y convirtió las calles de todo el mundo en un tablero de realidad aumentada donde millones de personas salían a buscar criaturas con el celular en la mano. Parques, plazas, monumentos y edificios se transformaron en escenarios de caza digital. Pero lo que pocos imaginaban es que, mientras capturaban Pikachu y recorrían sus barrios, también estaban construyendo algo mucho más grande: uno de los mapas visuales del mundo más completos jamás creados.

Pokémon GO terminó creando el mapa secreto del mundo
Pokémon GO terminó creando el mapa secreto del mundo

Diez años después, ese gigantesco archivo de imágenes está siendo utilizado para algo inesperado: enseñar a robots a moverse por las ciudades. Según reveló MIT Technology Review, la empresa Niantic Spatial -la división tecnológica surgida de Niantic- utiliza los datos recopilados por los jugadores para crear lo que llama un "modelo del mundo". El volumen de información es gigantesco. A lo largo de los años, el juego y su predecesor Ingress generaron una base de datos con 30.000 millones de imágenes tomadas en más de un millón de ubicaciones de todo el planeta. No se trata solo de fotos. Cada imagen incluye metadatos detallados:

  • ángulo de la cámara
  • hora del día
  • condiciones climáticas
  • orientación del dispositivo
  • velocidad de movimiento del jugador

En otras palabras, millones de usuarios crearon sin saberlo una biblioteca visual del mundo real que ahora resulta extremadamente valiosa para la inteligencia artificial. La utilidad de estos datos aparece donde la tecnología actual falla. El GPS funciona bien en espacios abiertos, pero en ciudades densas suele ser impreciso porque las señales rebotan en edificios altos. Esa interferencia puede generar errores de hasta 50 metros en aplicaciones de mapas. Para una persona eso puede significar caminar por la vereda equivocada. Para un robot autónomo, en cambio, es un margen de error inaceptable.

Pokémon GO terminó creando el mapa secreto del mundo
Pokémon GO terminó creando el mapa secreto del mundo

Por eso la empresa desarrolló un sistema llamado Visual Positioning System (VPS), que permite a las máquinas orientarse comparando lo que ven con la base de datos de imágenes generada por los jugadores. De esta manera, la tecnología ya empezó a aplicarse en la vida real. Niantic Spatial se asoció con la startup Coco Robotics, que opera flotas de pequeños robots de reparto en ciudades como Los Ángeles, Miami y Helsinki. Estos vehículos -del tamaño de una valija- cuentan con cuatro cámaras que capturan imágenes del entorno. Luego comparan lo que ven con el archivo visual generado por Pokémon GO para determinar su ubicación exacta.

El resultado es una precisión de apenas unos centímetros, mucho mayor que la que ofrece el GPS tradicional. En la práctica, eso permite que los robots recorran calles, crucen esquinas y encuentren direcciones con mucha más seguridad. Según explicó Brian McClendon, la industria tecnológica pensaba que el gran futuro de estos mapas estaba en las gafas de realidad aumentada. Pero el destino terminó siendo otro. "Todo el mundo pensaba que la RA era el futuro, que las gafas de RA estaban al caer", explicó. "Y entonces los robots se convirtieron en el público objetivo", sumó.

El robot Coco, entrenado por Pikachu
El robot Coco, entrenado por Pikachu

El fundador de la compañía, John Hanke, resumió la idea con una comparación curiosa: "Resulta que conseguir que Pikachu corra de forma realista y lograr que el robot de Coco se mueva por el mundo de forma segura y precisa es, en realidad, el mismo problema". La historia también abrió un debate. Muchas personas que jugaron Pokémon GO durante años no sabían que sus escaneos del entorno podían terminar alimentando tecnologías externas al videojuego.

Niantic sostiene que el proceso fue voluntario: los jugadores enviaban clips o escaneos de lugares concretos -como Poképaradas o gimnasios- y los datos se anonimizaron, difuminando rostros o matrículas. Aun así, el caso reavivó la discusión sobre cómo los productos digitales masivos pueden convertir acciones cotidianas o lúdicas en materia prima para nuevas industrias. Lo cierto es que con el tiempo, Pokémon GO se transformó en algo más que un juego.

Pokémon GO terminó creando el mapa secreto del mundo
Pokémon GO terminó creando el mapa secreto del mundo

Mientras millones de personas caminaban por sus barrios buscando criaturas virtuales, estaban creando un gigantesco mapa tridimensional del planeta. Hoy ese mapa empieza a tener una nueva función: ayudar a robots, sistemas autónomos y futuras inteligencias artificiales a comprender el mundo físico. En otras palabras, la próxima vez que un robot llegue a la puerta de una casa para entregar una pizza, puede que lo logre gracias a un jugador que, años atrás, salió a la calle con el celular para atrapar un Pokémon.

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