La despedida de Lionel Messi con la camiseta de la Selección Argentina en el país promete convertirse en una de esas jornadas que quedarán grabadas en la memoria de los hinchas. El 6 de octubre, el Monumental será escenario del último partido del capitán ante el público argentino y enfrente estará Benín, un rival que, pese al clima de homenaje, ya avisó que no llegará dispuesto a ser un simple espectador.
Uno de los protagonistas será Marcel Dandjinou, arquero de 28 años que actualmente defiende los colores del Kruger United de Sudáfrica y que tendrá una tarea tan difícil como especial: intentar evitar los goles del campeón del mundo en su propia despedida.

En la previa del encuentro, Dandjinou dialogó con MARCA y no escondió la admiración que siente por el rosarino, a quien observó durante buena parte de su vida: "Para mí es uno de los reyes del fútbol. Hemos crecido viéndolo jugar. Es uno de nuestros jugadores favoritos", aseguró.
Sin embargo, una cosa es la admiración y otra muy distinta lo que sucederá una vez que empiece a rodar la pelota. Al arquero le plantearon un escenario extremo: último minuto del partido, penal para Argentina y Messi parado frente a él con la posibilidad de marcar en su despedida. Dandjinou no dudó ni un segundo: "No, no. Soy arquero y estoy ahí para atajar. Aunque sea el último minuto y haya un penal, si Messi lo tira, intentaré pararlo", afirmó.

Lejos de retroceder, reforzó su postura: "Sí, estamos aquí para celebrar a Messi, pero nadie nos ha dicho que tengamos que regalarle un gol. Y conociendo a Messi, tampoco necesitás regalarle nada. Si quiere marcar, tendrá que hacer todo lo posible para conseguirlo".
La expectativa por la despedida atraviesa incluso al plantel africano, aunque el arquero remarcó que Benín también tendrá sus propios objetivos cuando salga al césped del Monumental: "Este partido no es como cualquier otro. Creo que es algo que ocurre una sola vez en nuestra carrera, por ser el último partido de Messi. Es un partido especial. Pero estamos aquí por Argentina y por Messi, y no debemos olvidar que también representamos a nuestro país", sostuvo.

Por eso, Dandjinou dejó una advertencia antes del encuentro: "No estamos aquí para hacer turismo en Argentina, estamos aquí para jugar y competir. Esto es fútbol: once contra once. Podemos ganar, empatar o ellos pueden ganar. Será un gran día en nuestras vidas".
Pero detrás de esa mentalidad competitiva también aparece un deseo que comparte prácticamente todo el vestuario de Benín: llevarse la camiseta de Messi. El problema es que Dandjinou sabe que tendrá mucha competencia entre sus propios compañeros para conseguir semejante recuerdo. "Si se lo preguntás a cualquiera de mi equipo, todos quieren su camiseta. Sería bueno que hicieran muchas camisetas y nos dieran una a cada jugador. Porque si solo uno puede ir a pedirle la camiseta, no creo que sea fácil: ¡todos la queremos!", expresó.

Más allá del resultado y de quién consiga finalmente la preciada camiseta, el arquero sabe que haber estado presente en la despedida del capitán argentino será suficiente para guardar un recuerdo imborrable de su carrera: "Podré decir en mi carrera: 'Yo estuve allí, en el último partido de una leyenda, en el último partido de Messi'. Es increíble".
Marcel Dandjinou también ingresó en uno de los debates eternos del fútbol: quién es el mejor jugador de todos los tiempos. Para el arquero, tanto Lionel Messi como Cristiano Ronaldo fueron determinantes para la generación que creció observándolos competir durante años: "Hemos crecido viendo a Messi y a Cristiano. Los dos nos han enseñado muchas cosas en el fútbol. Han estado compitiendo durante muchísimo tiempo. Para mí, Leo es uno de los mejores jugadores de este deporte. Uno de los reyes", explicó.

