22 Abril de 2026 10:49
El Superclásico entre River Plate y Boca Juniors dejó algo más que un resultado: una jugada, mil interpretaciones y una polémica que todavía arde. En el centro de la escena quedó Héctor Paletta, encargado del VAR, quien finalmente rompió el silencio y explicó por qué decidió no intervenir en la acción más discutida del partido. Todo ocurrió en el minuto 49 del segundo tiempo, cuando Lucas Martínez Quarta cayó en el área tras un contacto con Lautaro Blanco. En el Monumental, el reclamo fue inmediato: para los hinchas de River, era penal sin discusión. Pero ni el árbitro principal, Darío Herrera, ni el VAR coincidieron.
Lejos de esquivar la polémica, Paletta dio su versión: "La filosofía mía es siempre tratar de respaldar la decisión de campo, de cancha, que son los que están transpirando la camiseta". El árbitro explicó que revisó la jugada, pero no encontró motivos suficientes para intervenir: "Hubo un equipo arbitral en cancha que valoró que hubo un contacto y ese contacto no era suficiente, no tenía suficiente fuerza para derribar al defensor y yo con las imágenes coincidía; no tengo una evidencia de un error claro y obvio del árbitro, esa es la realidad", sostuvo en diálogo con C5N. En otras palabras: para el VAR, hubo contacto, pero no falta.
Y eso, en el fútbol argentino, es abrir la puerta a un debate infinito. Paletta fue aún más allá al analizar la caída del defensor millonario: "Yo evalúo todo, Martínez Quarta se tira en el piso como si le hubiesen pegado una piña en la espalda, y la verdad que era toda evidencia como para respaldar la decisión fuerte de campo". Y remató: "Es una decisión fuerte porque es una jugada gris: para la mitad de la biblioteca puede ser penal y para la otra mitad no". La jugada dejó al descubierto una vez más el límite del VAR: no elimina la polémica, la transforma. Lo que antes era una discusión de segundos, ahora se convierte en un análisis milimétrico que divide opiniones.

En las imágenes, el empujón de Blanco existe. La pregunta es si alcanza. Para River, sí. Para Paletta, no. Y en ese "no", se apoyó toda la decisión. Mientras el debate sigue en redes, programas y discusiones de café, la Asociación del Fútbol Argentino envió un mensaje claro: respaldo total. Lejos de sanciones o suspensiones, tanto Herrera como Paletta fueron nuevamente designados para la próxima fecha del Torneo Apertura. Herrera dirigirá Estudiantes de Río Cuarto-Rosario Central, mientras que Paletta estará en el VAR de Atlético Tucumán-Banfield. Una señal política y deportiva que no pasó desapercibida, especialmente después de que desde River evaluaran pedir formalmente que Paletta no vuelva a intervenir en partidos del club. El partido terminó, el resultado quedó sellado, pero la jugada sigue generando polémica.

