En un intento por transmitir tranquilidad sobre el frente cambiario, el vocero presidencial Adrián Ravier terminó lanzando una cifra que superó los pronósticos de las consultoras privadas. Durante una entrevista en el streaming Carajo, el flamante vocero de Javier Milei admitió que el billete yankee tiene camino por recorrer al alza, situando el techo de una posible "corrección" muy por encima de lo que el propio Banco Central proyecta para fin de año.
Ravier fue tajante al descartar un salto brusco, pero no dudó en ponerle número a la evolución de la divisa en el corto plazo: "es un posibilidad" que en los próximos meses el dólar llegue a $1.700 o $1.800. Con esta declaración, el vocero rompió el techo del último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) elaborado por el BCRA, donde los principales bancos y consultoras estiman un dólar a $1.673 para el cierre de diciembre. Es decir, el propio Gobierno ve un dólar más caro que el que proyectan los "pesimistas" del mercado.

Para explicar por qué un dólar a $1.800 no debería asustar a la población, Ravier recurrió a comparaciones históricas con las crisis del 2002 y del macrismo, buscando relativizar el impacto de una subida cercana a los 300 pesos: "Cuadruplicar el tipo de cambio significaría que hoy pasamos de $1.500 a $6.000. Si vamos al 2002, donde el tipo de cambio pasó de 1 a 3, sería como que hoy pasara de $1500 a $4500. Nadie ve ese escenario. Ahora, que el tipo de cambio llegue a $1800, a $1700 dentro de unos meses, es una posibilidad", indicó el vocero, restándole dramatismo a la cifra. En ese sentido, insistió en que "la estabilidad cambiaria está muy clara. Yo no me preocupo por ese lado".
Según el portavoz, si se produjera un ajuste en el valor del peso, sería algo "mínimo", pero sostuvo que "no va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos". Además, argumentó que los fundamentos macroeconómicos sostienen su postura: "Bajo el criterio de mirar el promedio (del tipo de cambio) de los últimos años, hoy estamos un poquito abajo. Si hubiera una corrección, esa corrección no sería significativa".
Inversiones, RIGI y la promesa de crecimiento
Más allá del dólar, Ravier aprovechó para trazar un panorama optimista sobre el segundo tramo de la gestión libertaria, destacando que el Banco Central sigue comprando reservas y que hay superávit en cuenta corriente: "Hay muchas buenas noticias que claramente no son compatibles con tener atraso cambiario", afirmó convencido.
El vocero también puso sus fichas en el impacto del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI): "Son proyectos que apenas están arrancando y van a generar una entrada de inversiones de miles de millones de dólares, que tendrán impacto en el mercado". Bajo esta premisa, proyectó "tres años de crecimiento económico después de muchísimo tiempo" y anticipó que ve "una inflación, una pobreza y una indigencia en baja, un crecimiento económico positivo, equilibrio fiscal y una solidez macro".

Finalmente, Adrián Ravier se animó a mirar a largo plazo, mencionando incluso la posibilidad de que la Argentina entre en un proceso inverso al actual: "Puede haber deflación a futuro, pero estamos especulando muy a futuro. Todavía estamos en un 30% de inflación anual", concluyó.

