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Dolorosa ironía

La empatía selectiva de Toto: 5 millones de morosos y 1.5 palos para no ser pobre

El ministro de Economía pidió no confundir sensibilidad con políticas públicas mientras el INDEC confirmó que una familia tipo necesitó casi cuatro salarios mínimos para atravesar julio por encima de la línea de pobreza.

Luis Caputo
Luis Caputo

Luis "Toto" Caputo volvió a explicar la economía argentina desde una dimensión paralela: la de la empatía sin asistencia, la preocupación sin política pública y los bancos como benefactores privados. Mientras cerca de cinco millones de personas tienen algún tipo de mora, el ministro aclaró que el Estado puede comprender el problema, pero no necesariamente hacer algo al respecto.

"A veces algunos se enojan, porque nosotros decimos que es un tema entre privados. No hay que confundir la empatía con las políticas públicas. Nosotros hemos sido empáticos desde el día menos uno, porque hemos visto venir este tema y lo hemos seguido de recontra cerca", afirmó Caputo durante una conferencia en el Palacio de Hacienda.

Luis Caputo
Luis Caputo

La frase fue pronunciada junto al viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase. La traducción política es sencilla: el Gobierno vio venir el endeudamiento, observó cómo las tasas superaban la capacidad de pago de millones de familias y decidió que su participación consistía, principalmente, en mirar el fenómeno con preocupación.

Caputo insistió en separar la empatía de la política pública. Según explicó, el Estado no usará el dinero de los contribuyentes para auxiliar a quienes quedaron atrapados por las deudas; la solución, en su esquema, debe llegar desde los bancos, que comenzaron a ofrecer refinanciaciones.

El ministro contó que el Gobierno había advertido a las entidades financieras sobre el riesgo de prestar a tasas elevadas mientras los salarios crecían muy por debajo: "Nos juntábamos con los bancos y les decíamos que, si están prestando a una tasa del 5% / 8% mensual y los sueldos crecen a 2 a 2,5%, va estar bravo. Y, lo fuimos siguiendo el tema muy de cerca porque, como les digo, veíamos que era un tema que podía pasar", relató.

La profecía se cumplió, casi como un milagro del gobierno de las fuerzas del cielo: millones de trabajadores y trabajadoras recurrieron a préstamos para pagar alimentos, servicios, alquileres o consumos básicos. La deuda creció más rápido que los ingresos y la mora se convirtió en una de las postales más concretas del modelo económico.

Ejemplo del endeudamiento de una trabajadora argentina
Ejemplo del endeudamiento de una trabajadora argentina

Caputo aseguró que el Gobierno pidió flexibilidad a los bancos: "Y, empezó a pasar. Nos juntamos muchas veces con los bancos, y la verdad es que les pedimos flexibilidad, que hicieran algo razonable, que tuvieran consideración y, debo decir, que la tuvieron. La verdad que la reacción de los bancos fue muy positiva".

Según el ministro, las entidades están refinanciando deudas a tres años, con tasas de entre el 20% y el 25%. Sin embargo, aclaró que la mejora estadística no será inmediata porque el paso de deudor moroso a no moroso puede demorar más de tres meses.

Mercado Pago
Mercado Pago

Caputo volvió a defender la separación entre sensibilidad y acción estatal: "La empatía está y la responsabilidad por la política pública tiene que estar también y creo que estamos cumpliendo con las dos cosas". El problema es que la empatía no paga la cuota, no reduce los intereses ni evita que una familia termine utilizando un crédito para comprar comida y tampoco cambia el hecho de que las fintech como Mercado Pago ofrecen tasas que, en algunos casos, superan el 500%.

Consultado por esos costos, el ministro reconoció: "Hoy no hay nada que les impida a ellos hacerlo, esa es la realidad", dijo y luego puso en duda la sustentabilidad del negocio y aseguró que no cree que pueda mantenerse con "tasas de ese tipo": "Es un tema entre privados y, digamos, no creo que sea muy buen negocio para ellos si están haciendo". Una forma elegante de decir que el Gobierno observa cómo se endeuda la población, registra las tasas y espera que el mercado resuelva el incendio.

Una familia necesitó $1,56 millones para no ser pobre

Mientras Caputo explicaba que la empatía no debe confundirse con políticas públicas, el INDEC publicó el dato que baja toda la discusión al supermercado. Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.564.715,90 en julio para no quedar debajo de la línea de pobreza.

Una familia necesitó casi dos millones de pesos para no caer bajo la línea de la pobreza
Una familia necesitó casi dos millones de pesos para no caer bajo la línea de la pobreza

La cifra corresponde a un hogar compuesto por un varón de 35 años, una mujer de 31 y dos hijos de 6 y 8 años. La Canasta Básica Total aumentó 2,2% durante julio, acumuló una suba de 19,6% en los primeros siete meses del año y registró un incremento interanual del 36,1%.

Para cubrir únicamente los alimentos, esa misma familia necesitó $708.016,24. La Canasta Básica Alimentaria aumentó 2,6% en julio, subió 20,1% en lo que va del año y avanzó 37,4% respecto de julio de 2025.

Los precios al consumidor aumentaron 2,1% en julio con respecto de junio
Los precios al consumidor aumentaron 2,1% en julio con respecto de junio

El contraste con los salarios es demoledor: el Salario Mínimo, Vital y Móvil quedó en $372.400 para trabajadores mensualizados con jornada completa. Un solo salario mínimo representa menos de una cuarta parte de lo que una familia necesita para no ser pobre.

Incluso dos salarios mínimos suman $744.800, todavía muy por debajo de los $1.564.715,90 de la canasta. Es decir, una familia con dos trabajadores que cobran el mínimo necesitaría más del doble de sus ingresos para atravesar el mes sin caer en la pobreza.

Luis Caputo
Luis Caputo

La paradoja es brutal: Luis "Toto" Caputo dice que el Gobierno fue empático porque advirtió que las tasas podían ser impagables, pero las familias siguen necesitando endeudarse para sobrevivir. El Estado mira, los bancos refinancian y los salarios corren detrás de una canasta que no deja de crecer.

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