06 Marzo de 2026 14:18
Los y las vecinas de Parque Patricios están tomados por la bronca, la ira y la desesperación después del peligroso derrumbe del estacionamiento en el complejo habitacional Estación Buenos Aires que ahora se transformó en una escena de tensión y desconfianza.
Todo empezó con la aparición repentina de maquinaria pesada removiendo escombros, sin autorización visible que terminó de desatar la furia entre los residentes, quienes temen que algo secreto esté ocurriendo.

"Empezaron a remover los escombros sin autorización y los vecinos creen que la empresa quiere borrar las pruebas que los complican", denunció un vecino con evidente preocupación. La fiscalía había sido clara: nada debía moverse sin previa autorización y sin un proceso de demolición controlada. Sin embargo, la orden parece haber sido ignorada.
La situación alcanzó un punto crítico cuando los vecinos, desesperados por la falta de respuestas, decidieron cruzar el vallado de seguridad para enfrentarse directamente con los operadores de la maquinaria. Así las cosas, burlaron el cordón de la Policía de la Ciudad y otros se aventuraron a trepar las rejas; entre los forcejeos y los gritos hubo tensión con la policía y las cámaras de televisión del lugar registraron al menos un detenido.
"Había una máquina excavadora trabajando en un edificio que tiene riesgo de derrumbe, generando vibraciones, y los vecinos no pudieron entrar a buscar sus cosas, sus pertenencias, y puede entrar una pala mecánica", relató indignado otro residente.
El colapso del estacionamiento días atrás dejó a más de 300 familias sin hogar y destruyó al menos 65 vehículos. Desde entonces, los habitantes del complejo viven una pesadilla, con acceso restringido a sus propias casas y sin información clara sobre lo que está ocurriendo: "La fiscal solo había autorizado el apuntalamiento del edificio", insistió otro vecino frente a las cámaras, subrayando la aparente violación de las instrucciones judiciales.
La falta de comunicación entre las autoridades, la empresa encargada de la remoción de escombros y los damnificados alimentan un clima de incertidumbre y enojo: "Que aparezca la fiscal, que venga la fiscal", se escuchó decir a la decena de vecinos envalentonados por la unidad entre ellos que promete hacer justicia exigiendo transparencia y garantías de seguridad.
El temor principal radica en las posibles consecuencias de las vibraciones generadas por la maquinaria pesada, que podrían provocar nuevos colapsos en una estructura ya debilitada. Mientras tanto, los vecinos siguen sin poder recuperar sus pertenencias ni acceder a sus hogares.

A pesar de la presión vecinal, las autoridades no dieron explicaciones sobre quién autorizó el ingreso de la excavadora al lugar. "Alguien tiene que haber autorizado eso", reclamaron los residentes, que no bajan los brazos en su lucha por obtener respuestas claras y proteger lo poco que les queda.
El área sigue resguardada por personal policial, pero el malestar crece. Los vecinos del complejo habitacional Estación Buenos Aires exigen justicia y claridad en medio de una situación que, lejos de resolverse, parece complicarse cada vez más mientras la incertidumbre y el miedo se instalaron en Parque Patricios, donde el eco del derrumbe aún resuena entre los escombros.

