12 Enero de 2026 14:46
La provincia de Tucumán está conmocionada. Erika Antonella Álvarez, una chica de 25 años, estudiante de enfermería y apasionada por los rollers, fue hallada sin vida en un basural del barrio Manantial Sur. Su muerte, violenta y despiadada, dejó a su familia y a toda una comunidad exigiendo respuestas. A pesar de la gravedad del crimen, hasta el momento no hay detenidos.
Todo comenzó la mañana del miércoles, cuando Antonella fue vista con vida por última vez. Según relató su hermana Milena Álvarez a TN: "Era una chica que no desaparecía. Siempre sabíamos de ella". Sin embargo, esa madrugada, tras intercambiar mensajes con su madre y otra hermana, el silencio se apoderó de la comunicación entre las mujeres de la familia. Al principio, la familia asumió que estaba descansando en su casa, como solía hacer, pero la preocupación creció al caer la noche, cuando los mensajes seguían sin respuesta.

La búsqueda desesperada comenzó el jueves por la mañana. Sus padres ingresaron a su vivienda con una llave que tenían de más y todo empeoraba: es que la ausencia de Antonella y de su cargador de celular sembraron más dudas. Pasaron las horas y una vecina afirmó haberla visto a las 7:30 del miércoles con el mismo pantalón blanco que llevaba la noche anterior, pero otros vecinos no confirmaron haberla visto salir.
La incertidumbre se transformó en horror cuando Milena se topó con la noticia del hallazgo de un cuerpo en un basural. "En mi cabeza, ella estaba durmiendo", expresó con dolor. Fue su madre quien insistió en ir a la comisaría, donde los tatuajes de Antonella confirmaron lo peor.

La autopsia reveló detalles escalofriantes: Erika murió a causa de un traumatismo craneofacial grave con luxación cervical. Los peritos describieron golpes brutales en su rostro y cabeza, además de una lesión fatal en las vértebras cervicales. Su cuerpo fue arrojado sin vida en un terreno baldío que se usa como basural, un acto que evidencia la crueldad del ataque.
Mientras la investigación sigue su curso y las autoridades no identificaron a ningún sospechoso, aunque la familia de Antonella explicó que podría ser un caso relacionado con el narcotráfico. Ahora, los y las vecinas de San Miguel Tucumán se preparan para alzar su voz. Este lunes a las 19:30, en la plaza Independencia, se llevará a cabo una marcha para exigir justicia por Erika para que este femicidio no quede impune.
La vida de Erika Antonella Álvarez fue truncada de manera violenta e incomprensible. La joven que soñaba con salvar vidas como enfermera ahora se convirtió en un símbolo de una lucha por la verdad y justicia en Tucumán.