05 Mayo de 2026 13:49
La justicia tucumana suma la indignación popular con el último volantazo en la causa del estremecedor caso de Paulina Lebbos al otorgarle la libertad condicional a Eduardo Di Lella, el exsecretario de Seguridad condenado por encubrir el crimen de la chica tucumana que murió en causas que hasta el día de hoy no fueron clarificadas ni por el sistema judicial ni por los acusados que sostienen un pacto de silencio que parece difícil de quebrar.
La decisión, tomada por la jueza Ana María Iácono, se basa en informes que señalan un supuesto deterioro en la salud mental del condenado, quien habría presentado "graves síntomas" de depresión.

Di Lella fue sentenciado en 2019 a seis años de prisión por encubrimiento y falsedad ideológica, luego de que se comprobara su rol clave en el entramado de maniobras destinadas a desviar la investigación del asesinato de Paulina en 2006.
Según la sentencia, el exfuncionario coordinó el montaje de pistas falsas y la manipulación de pruebas, todo para proteger a los "hijos del poder" de la provincia del noroeste argentino. Ahora, a pesar de que aún le faltaba más de un año para completar su condena, Di Lella fue beneficiado con libertad condicional, un gesto que le permitirá abandonar la prisión domiciliaria que se había dispuesto para él tras el grave delito.

El fiscal Gonzalo García y el abogado querellante Emilio Mrad fueron los que inmediatamente rechazaron categóricamente esta decisión y explicaron que Di Lella nunca cumplió su condena en una cárcel común y que, además, jamás mostró arrepentimiento ni ofreció disculpas a la familia Lebbos.
"Todos los días rezo para que el señor Di Lella recupere la salud, pero sobre todo para que recupere la memoria", expresó Alberto Lebbos, padre de Paulina, quien lleva casi dos décadas luchando por esclarecer el crimen de su hija.

La resolución judicial llega en un contexto donde el resto de los funcionarios condenados por encubrimiento en este caso ya gozan de libertad. El ex subjefe de Policía Hugo Sánchez, el exsubjefe Nicolás Barrera, el exjefe de la Regional Norte Rubén Brito y el expolicía Waldino Rodríguez ya están libres. Ahora, con Di Lella fuera del régimen domiciliario, solo queda el exfiscal Carlos Albaca cumpliendo prisión preventiva, también desde la comodidad de su hogar.

Así las cosas, un nuevo capítulo de impunidad se cierne sobre el caso de Paulina en Tucumán que durante 20 años sigue sin tener tras las rejas a los responsables y si bien se había logrado algunos avances, lo cierto es que la decisión de Iácono parecen destruirlos.
La decisión de la justicia tucumana se da en un contexto preocupante: se espera con ansias el fallo contra César Soto, el único acusado como autor material del asesinato de Paulina Lebbos. Sin embargo, con cada nuevo beneficio concedido a los encubridores, la sensación de impunidad se hace más insoportable.

