18 Marzo de 2026 14:26
A pesar de las graves acusaciones que pesan en su contra, Marcelo Porcel, empresario porteño señalado por al menos diez casos de abuso sexual a menores, sigue en libertad. Este martes 17 de marzo, en una audiencia virtual que generó más preguntas que respuestas, Porcel se negó a declarar y se limitó a proclamarse "inocente".
El caso, que comenzó en julio de 2024 con la primera denuncia, pone en evidencia la pasividad de un sistema judicial que parece más dispuesto a garantizar los derechos del acusado que a proteger a los menores vulnerados: "El acusado debería estar detenido. No sabemos si está en Argentina o no", expresó el abogado Pablo Gianotti, quien representa a las víctimas.

Porcel enfrenta acusaciones por "diez hechos de abuso sexual gravemente ultrajante por la multiplicidad de víctimas, corrupción de menores agravada y producción de representaciones de menores de sus partes genitales con fines sexuales", según el fiscal Pablo Turano. Los delitos habrían ocurrido entre 2022 y 2024, y los relatos de las víctimas, presentados en Cámara Gesell, describen un patrón de abuso que paraliza a cualquiera.
Según los testimonios, Porcel organizaba reuniones en su departamento en la Torre Le Parc, en Palermo, así como en una oficina en Retiro y en otro inmueble propiedad de su madre. Allí el modus operandis era muy similar: ofrecía bebidas alcohólicas como vodka y tequila, incentivando a los menores a participar en "competencias" de consumo a cambio de dinero. "Si te tomás todo este vaso, yo te doy $1000", relató una de las víctimas.

Pero los abusos no se limitaban al consumo de alcohol, sino también financiaba las apuestas para los adolescentes y, según los testimonios, Porcel usaba excusas como masajes con cremas para realizar "tocamientos con connotaciones sexuales". Además, en su celular se encontraron imágenes explícitas y capturas de videos obtenidos mediante cámaras ocultas instaladas en su baño: el nivel de premeditación y manipulación detrás de estas acciones es escalofriante.
A pesar del peso de las pruebas y la gravedad de las acusaciones, la Justicia parece avanzar a paso de tortuga. El fiscal Turano solicitó la indagatoria del empresario en diciembre pasado por siete casos, pero no fue hasta hace dos semanas que se sumaron tres nuevas denuncias, elevando el total a diez. Sin embargo, a pesar del aumento en el número de víctimas y la acumulación de pruebas, el fiscal aún no solicita la detención del acusado.

La falta de medidas más contundentes ha generado un profundo malestar entre las familias afectadas: "Sus padres están desilusionados con la pasividad de la Justicia. Son de Cañuelas. Sus progenitores desean que esto salga a la luz", señaló Gianotti. El abogado también reveló que hay al menos otros cuatro menores cuyos casos aún no han sido formalmente incluidos en la causa penal. "También hay dos que ya son mayores", agregó, dejando entrever que el alcance del daño podría ser aún mayor.
Cabe recordar que hay sólo una medida judicial en contra de Marcelo Porcel que fue solicitada por el juez Carlos Bruniard quien dictó medidas cautelares para prohibir cualquier tipo de contacto entre el presunto abusador y las víctimas o sus familias, así como para establecer una distancia mínima en lugares específicos.

