29 Abril de 2026 20:54
La autodefensa armada de un trabajador de aplicaciones de delivery ocurrida en la madrugada del último viernes en la localidad matancera de Lomas del Mirador, se viralizó con velocidad por la contundencia del tiroteo que impuso para repeler a dos motocicletas que lo abordaron cuando cargaba combustible en una estación de servicio de la avenida San Martín al 3.600. No hubo heridos y los efectivos policiales buscan dar con los delincuentes y con el tirador, para saber si tenía una tenencia legal de la pistola que utilizó.
El repartidor se fue enseguida de que ocurrió todo y antes de que lleguen efectivos policiales a registrar la escena del crimen, situada a pocas cuadras de la villa de emergencia conocida como Las Antenas. Las imágenes de las cámaras de seguridad que lo registraron fueron contundentes y demostraron la legítima defensa con la que obró el delivery, quien podría tener problemas por haberse defendido sin ser legítimo usuario.
El evento se dio en la madrugada del último viernes, cuando recién habían pasado la 1:30 en la estación de servicio que se encuentra en la intersección con la calle General O'Brien. Cuando llegaron los efectivos de la Comisaría local encontraron siete vainas, la moto Yamaha XTZ y dos teléfonos celulares que los ladrones habían abandonado tras ser interceptados a tiros y no poder siquiera responder con su propia arma. El rodado tenía un pedido de secuestro por parte de la UFI 1 Descentralizada Departamental de la Comisaría Altos de Laferrere.
Al llegar constataron que la única persona en el lugar era el playero de 53 años que no terminó herido de milagro. Fue la UFI 8 de La Matanza la que se hizo cargo de la investigación y que calificó el delito como "tentativa de robo agravado por el uso de arma". Ahora se sabe que trabajan para identificar a los actores del hecho, tanto por el lado de los sospechosos del intento de robo como del delivery para conocer la legitimidad de su portación.

En las cámaras se registró cómo el delivery se alertó de la situación con una primera moto que pasó y lo miró. Cuando llegó la segunda e ingresó para robar a mano armada, el repartidor estaba preparado para responder y lo hizo de forma contundente y a quemarropa. Tras alertar al playero, el motoquero sacó su arma de la mochila de los pedidos y se preparó para utilizarla.
La situación evidenció cómo la inseguridad impulsa a los trabajadores callejeros a la autoorganización para no perder su fuente de trabajo. Una postal que empieza a repetirse en las noches del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) por los embates de ladrones que se empecinan con quienes salen a "buscar el mango" noche tras noche para poder llevar un plato de comida a su hogar.

