16 Marzo de 2026 12:00
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó en el centro de una nueva polémica política tras admitir que fue "un error" que su esposa integrara la comitiva oficial que viajó en el avión presidencial a Estados Unidos. Sin embargo, el funcionario intentó relativizar el episodio y apuntó contra quienes difundieron las imágenes del viaje. "No fue un delito, fue un error", aseguró el funcionario, quien también sugirió que la filtración del video provino del propio entorno gubernamental. "El video salió de las puertas para adentro, estaban de ese lado del vidrio del aeropuerto", sostuvo durante una más que permisiva entrevista con Luis Majul para LN+.
La explicación llegó en medio de un creciente escándalo político y judicial que ya incluye denuncias penales, un pedido de documentación por parte de organismos de control y nuevas preguntas sobre otro viaje realizado por Adorni a Punta del Este en un avión privado. Durante la entrevista, el jefe de Gabinete reconoció que aceptó la invitación para que su esposa Bettina Angeletti viajara en la comitiva oficial que acompañó al presidente Javier Milei a Estados Unidos. "Presidencia la invita, por supuesto que no advertí el error que iba a cometer aceptando esa invitación. Fue una pésima decisión", explicó.
Adorni insistió en que la presencia de su pareja no implicó gastos para el Estado y defendió su conducta. "Esto no generó ni un dólar de gasto para el Estado", afirmó, al tiempo que sostuvo que al actual gobierno se lo evalúa con una exigencia mayor que a administraciones anteriores. "No tengo nada que ocultar, es el dinero familiar gastado en una actividad de cuatro días de vacaciones con mis nenes", agregó para justificar el episodio. También se refirió a la polémica frase que utilizó para defender su presencia en el viaje oficial, cuando dijo que iba a "deslomarse" trabajando: "Cada vez que se cometa un error nos sentaremos, lo explicaremos y pediremos las disculpas del caso".
Además, remarcó: "No somos dioses, somos humanos". Y reconoció: "Utilicé una palabra equivocada, fue inapropiado". El escándalo se amplificó cuando se difundieron imágenes del funcionario junto a su familia en el aeropuerto durante el feriado de Carnaval, antes de viajar a Punta del Este. Adorni sostuvo que ese material fue guardado durante semanas antes de difundirse. "Hace un mes que tienen guardado el video; es macabro lo que hicieron con mis nenes", afirmó. Incluso deslizó que la grabación pudo haber salido del propio Gobierno. "El video salió de las puertas para adentro, estaban de ese lado del vidrio del aeropuerto", insistió.
Mientras el funcionario intenta cerrar la polémica política, la justicia comenzó a moverse en torno al caso del viaje a Punta del Este. Según reveló la periodista Luciana Geuna, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas intimó a la empresa de taxi aéreo Alpha Centauri para que entregue la documentación completa del vuelo. "Recibió un oficio para que entregue no solo la factura, sino el registro de los vuelos que pueda haber hecho el jefe de gabinete desde que está a cargo de esa función", explicó.
El punto central es determinar quién pagó el vuelo y cuánto costó. "Todavía la información es muy borrosa sobre la factura, o sea, quién pagó y cuánto costó, y esa factura existe y la justicia intimó", detalló Geuna. La documentación podría revelar además si el viaje fue un hecho aislado o si existieron otros vuelos similares. "Vamos a saber quién figura como pagador, cuánto se pagó y si esta fue la única vez que Manuel Adorni usó uno de estos vuelos privados para irse de vacaciones con la familia", añadió.
El caso también llegó a los tribunales federales. El abogado Gregorio Dalbón denunció a Adorni por la posible comisión de malversación de fondos públicos, mientras que la diputada Marcela Pagano lo acusó de peculado, defraudación contra la administración pública, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Dalbón sostuvo que la presencia de la esposa del jefe de Gabinete en el avión presidencial podría constituir un uso indebido de recursos estatales.

En ese sentido, planteó: "La presencia de la esposa del jefe de Gabinete en el avión presidencial no habría estado motivada por la realización de funciones públicas ni por la participación en actividades institucionales". La denuncia se apoya además en el decreto que regula el uso de aeronaves oficiales, que establece que deben utilizarse exclusivamente para actividades vinculadas al ejercicio del poder público.
Pagano, por su parte, señaló una contradicción adicional: pocos días antes del viaje, la propia Jefatura de Gabinete había impulsado una reforma que restringe la composición de las comitivas oficiales. "El denunciado no solo habría incurrido en una conducta irregular, sino que lo habría hecho en contradicción directa con la normativa que él mismo promovió", advirtió. La polémica también se amplificó por el viaje a Punta del Este en un Honda Jet contratado a la empresa Alpha Centauri.
Según registros de vuelo, la aeronave partió desde el aeropuerto de San Fernando el 12 de febrero rumbo a Laguna del Sauce y regresó cinco días después. El costo estimado del traslado ronda los 10.000 dólares ida y vuelta, una cifra elevada si se la compara con el salario de un jefe de Gabinete. El vuelo incluyó además a un periodista de la TV Pública, Marcelo Grandio, quien reconoció haber viajado con el funcionario.

Consultado sobre quién pagó el viaje, el propio conductor respondió: "Manu lo pagó. Él me lo pagó a mí". Luego en otra entrevista, el periodista disparó: "Lo pagó él (por Adorni) con plata del estado. Me lo pagó a mí y tengo el recibo La revelación sumó nuevas dudas, especialmente porque Grandio trabaja actualmente en un medio estatal que depende de la Jefatura de Gabinete. El episodio golpea en un punto sensible para el gobierno de Javier Milei: la promesa de austeridad absoluta en el uso de recursos públicos. Durante la campaña, el oficialismo cuestionó duramente el uso de bienes del Estado por parte de funcionarios y sus familiares. Ahora, con investigaciones en marcha y documentos pendientes de presentación, el caso de Manuel Adorni pone en tensión ese discurso. Mientras el jefe de Gabinete insiste en que "no hay nada que ocultar", las preguntas siguen abiertas: quién pagó el vuelo privado, cuánto costó realmente el viaje y por qué se autorizó la presencia de su esposa en una comitiva oficial.

