23 Abril de 2026 11:06
La situación judicial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se complica a medida que avanza la investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Con nuevas medidas en marcha, el fiscal Gerardo Pollicita puso el foco en un dato que enciende alarmas: la existencia de importantes movimientos de dólares en efectivo sin respaldo en el sistema financiero formal. "El fiscal detectó movimientos en efectivo de dólares sin contar con los correspondientes movimientos bancarios", señalaron fuentes de la causa, que ahora buscan responder una pregunta clave en torno a los gastos del jefe de ministros: ¿de dónde salieron esas divisas?
La investigación, que ya lleva más de tres semanas de medidas de prueba, se sostiene sobre dos pilares centrales: una serie de 17 viajes al exterior y la adquisición de propiedades mediante pagos en efectivo. En total, según reconstruyeron los investigadores, el funcionario habría movilizado unos 95.740 dólares en poco más de un año. Entre los gastos bajo análisis figuran los 80.000 dólares aplicados a la compra de tres inmuebles junto a su esposa, Bettina Angeletti; los 4.800 dólares por un vuelo privado a Punta del Este; los 5.140 dólares correspondientes al regreso desde Nueva York; y los 5.800 dólares utilizados en efectivo para un viaje a Aruba a fines de 2024.
En pocas palabras, grandes desembolsos en divisas sin registros de transferencias bancarias. "En función de dichos movimientos y considerando que el Ministerio Público a raíz de todas las medidas impulsadas, no cuenta con ´las transferencias bancarias que respalden esos movimientos de divisas, se profundiza la investigación´", explicaron fuentes judiciales a Clarín. En paralelo, el fiscal también indaga una posible herencia familiar como eventual justificación de los fondos. Para ello, ordenó verificar en bases de datos oficiales y en el Registro de Juicios Universales si existe un proceso sucesorio vinculado al padre del funcionario.

La información será contrastada con las declaraciones juradas presentadas ante la Oficina Anticorrupción. Pero el rastreo no se limita a documentos. La fiscalía avanzó con pedidos a empresas de giros internacionales como Western Union, Correo Argentino y Magui Express, en busca de posibles remesas de dinero desde 2022. También solicitó al Banco Central un detalle de todas las operaciones de compra y venta de moneda extranjera realizadas por Adorni y su esposa.
A esto se suman requerimientos a entidades financieras sobre cajas de seguridad, incluyendo registros de acceso y filmaciones, así como pedidos de información a empresas de custodia de valores como Brinks, Loomis e Ingot. El volumen de gastos expuestos públicamente también alimenta las dudas. En su programa en A24, el periodista Nicolás Wiñazki resumió con ironía el rompecabezas financiero: "Gasto de Manuel Adorni en dólares de acuerdo a la justicia, cash (efectivo), hasta el momento de la investigación, sin que se mueva su plata de las cuentas bancarias, sin repetir y sin soplar", dijo.

Y enumeró: "20 mil dólares para comprar la casa de Indio Cuá. 30 mil dólares que le adelantan de la hipoteca las dos policías que le prestaron esa plata. 8900 dólares por un año que les paga de interés a la policía. Después, compra el departamento de Caballito con 35 mil dólares. No paga ingreso a Indio Cuá. Todo en Cash. Ocho mil dólares de la escritura. Cash. ¿Cuánto voy hasta ahí? Un montón. Y tiene que pagar, además, los viajes, 15 mil en Aruba. ¿Les doy a otro dato? A Punta del Este llevó alfajores". El contraste entre estos movimientos y los ingresos declarados -que rondarían los tres millones de pesos mensuales- es uno de los puntos más sensibles del expediente. La Justicia busca determinar si existe una correlación razonable entre los gastos y el patrimonio declarado, o si, por el contrario, se trata de un caso de enriquecimiento no justificado.

