El cineasta libertario Santiago Oría, quien acompaña al presidente Javier Milei casi como biógrafo personal, lanzó el documental de 15 minutos "Los héroes del Garrahan" para instalar un relato oficialista y persecutorio contra las y los trabajadores de ese hospital que, tras una pelea ejemplar lograron abultados bonos y un aumento histórico del 61% de sus salarios, en un marco en el que las paritarias de la mayoría de los gremios no llegan a los dos dígitos.
Si bien hasta con el auspicio en redes sociales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la pieza pasó sin pena ni gloria, la respuesta de los empleados del único centro pediátrico de alta complejidad del país llamó mucho más la atención, con un acto y una conferencia de prensa que hasta tuvo la participación de familiares de pacientes internados que apoyaron el conflicto y cuestionaron la respuesta oficialista, con un relato que no se corresponde con la realidad.
Quienes aparecen en el documental son exclusivamente personal jerárquico porque, según parece, se dificultó conseguir testimonios de empleados rasos. Sea por una decisión artística o por alguna otra razón que va más allá de lo evidente, el único entrevistado de la creación de Oría que se ve representado con su nombre y cargo es el director médico, interventor en el hospital desde 2025, Mariano Pirozzo, señalado por sus gestiones previas en otros centros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
"Cuando él llegó venía de haber hecho pelota al hospital Baldomero Sommer, de haber provocado 200 despidos en el hospital Licenciada Laura Bonaparte, que quedó reducido a su mínima expresión", recordó ante BigBang el secretario general de la Junta Interna de ATE, Alejandro Lipcovich. "Y llegó al Garrahan con el mandato de ordenarlo en los términos que el gobierno entiende el orden, qué es ajuste, vaciamiento, y contener una rebelión que hasta el momento no habían podido domesticar", añadió.

La imagen del delegado es recurrente en el documental, con una escena de un acto en el que aseguró que iban a hacele "la vida imposible" al interventor. "Yo reivindico lo que hice, porque dije que le íbamos a hacer la vida imposible a Pirozzo, y es algo que sostenemos porque no es en términos personales, sino políticos. Porque fue el enviado del ministro de salud, Mario Lugones, para hacer pelota al Garrahan", reconoció.
El delegado remarcó que el documental no cayó bien entre los empleados por muchas de las falencias que expusieron los gremialistas. "La gente que hicieron aparecer como vocera del hospital no es representativa, son muy pocos, están todos designados a dedo, y es notable que no pudieron incluir a trabajadores de a pie, de los que sostienen los servicios todos los días, porque la participación en los reclamos y las protestas fue masiva y no tienen de dónde sacar", explicó.

Otro de los testimonios que aparecen son del ex director de Enfermería César Avellaneda, actual integrante del Consejo de Administración por parte del Gobierno nacional. El Garrahan es uno de los hospitales de modalidad SAMIC, una sigla para sintetizar el concepto de Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad. Esto implica muchas cuestiones presupuestarias independientes y, en los hechos, un cogobierno de cuatro representantes: dos nacionales y dos distritales, en este caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Justamente el sector al que perteneció es uno de los más golpeados en la actualidad del centro pediátrico, de acuerdo a lo que viven las propias trabajadores en relación al vaciamiento. "Las enfermeras nos dicen es que tienen que salir a buscar una ampolla porque no hay auxiliares para ir y el dilema es: ¿dejo a estos cuatro pacientes y me voy a buscar la ampolla?", graficó ante BigBang la secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT), Norma Lezana.

La dirigenta también fue una de las más señaladas en el documental, fundamentalmente por el percance que tuvo con el periodista Eduardo Feinmann, quien no le perdonó que, además de trabajadora y sindicalista, sea candidata del Frente de Izquierda Unidad. El reproche libertario era que, quienes alcanzaron la conquista salarial histórica, estaban "haciendo política". El problema es que lo hicieron desde una perspectiva mucho más política aún, la que describen como "batalla cultural", pero que en los hechos es más parecida a una propaganda oficialista.
Según relató Lezana, las dificultades en el sector de enfermería prometen mantenerse por una decisión política nacional, vinculada a la motosierra de Milei. La directora del área le confesó que "no va a haber concursos porque el hospital no puede publicar un concurso para que ingrese personal porque está congelado el personal del Estado de la Nación". Hace más de dos años que no hay concursos para incorporar personal, sin importar la jerarquía que tiene el Garrahan.

El documental de Oría habla de inversiones, como las 300 camas nuevas, y héroes, por quienes día a día atienden a las y los pacientes y mantienen en funcionamiento el centro pediátrico, sin importar los vaivenes del presupuesto o los sueldos que se cobren. Ese sacrificio que pregonan no se acerca a la mirada de Lezana, más allá del cariño que tiene -como todo el mundo Garrahan- por el lugar en el que trabaja.
"Nosotros no somos héroes, no pretendemos serlos, no es una historia de héroes y villanos, eso es Disney. Estamos en Argentina, hay 600.000 chicos que anualmente pasan por el hospital y necesitamos un hospital que funcione, que no haya goteras, está bien que compren camas, pero las camas tienen que ser pediátricas y tienen que estar adecuadas a la estructura edilicia", consideró. "Resulta que no pasan por las puertas, o si entra la cama, no entra la persona que lleva al paciente en el ascensor", agregó enseguida.

Para la dirigenta no está claro el "orden de prioridades" de la actual gestión. "Primero está el personal, no funciona un hospital si no tenés el plantel del equipo de salud completo. Después ponete a comprar camas, pero si tenés la cama, tenés los quirófanos, tenés todo, pero no tenés la enfermería especializada, te va a ir mal en los resultados en salud", sintetizó.
En ese sentido el documental de Oría carece por completo de referencias a la formación del personal y pone todo en la voluntad personal de cada uno de sacar adelante el trabajo más allá de la financiación estatal. Al igual que lo que denuncia, su intención también es la de "hacer política", como las acusaciones fuertes que tiene contra los periodistas que salieron con sus programas radiales desde la puerta de Combate de los Pozos y que hasta fueron perseguidos por haber utilizado la energía eléctrica para lograr transmitir.

"Claro que hacemos política, y nos enorgullece hacer política ante un gobierno y un ministro de salud que están absolutamente cuestionados", aseguró ante BigBang Diego Rubén Saavedra, también delegado de la Junta Interna de ATE en el Garrahan. "Lugones no ha dado todavía explicaciones por los casi 100 muertos por el fentanilo contaminado. Y, además, nos ataca Adorni, un funcionario que no puede justificar su declaración jurada desde hace semanas".
El técnico del servicio de esterilización remarcó que en el documental "hay imágenes de trabajadores a los que no les pidieron permiso" para aparecer. "Somos más de 4.500 laburantes, ¿no pudieron encontrar a nadie que pueda salir ahí? Es que tenía que bancarse el costo político y social de enfrentarse a una huelga, que hizo que tengamos una Navidad distinta, con un 61% de aumento y un bono de $450.000", indicó.

"Es mucha guita y se la arrancamos con luchas, paros y movilizaciones", insistió el delegado. "Ellos dicen que perdieron la batalla comunicacional, pero perdieron más que eso, porque nosotros nos convertimos en un ejemplo para otros sectores que lamentablemente todavía están peleando en el marco de una traición absoluta de la CGT y de una pasividad de las centrales sindicales", denunció más adelante.
Otro punto muy negativo del material de Oría es que no tuvo testimonios de padres o madres que se hubieran pronunciado en contra de las huelgas o que pudieran haber advertido problemas por los paros en relación a la atención médica de sus hijos e hijas. El carancheo con los chicos fue constante y hasta recordó a la famosa frase de "los chicos del Chaco", que las filas libertarias utilizan para argumentar a favor del ajuste.

No fue así en la conferencia de prensa y acto que realizaron las y los trabajadores del hospital el último jueves por la mañana, ya que allí sí hablaron familiares que estuvieron internados durante los 40 paros que el Gobierno nacional cuestiona de manera abierta y constante. Florencia se presentó como "mamá de un paciente que todavía la sigue luchando" y "que pasó por un montón de cosas".
"Cuando Simón estaba en su momento más crítico, los profesionales de la salud estaban tratando de salvarle la vida, pero también estuvieron en esta lucha", aclaró con orgullo y con mucho énfasis en defender esos gestos. "Muchos de ustedes ayudaron a salvarle la vida a mi hijo", había deslizado segundos atrás.

"Sí en un momento nos faltaron enfermeras", contó enseguida. "A mí hijo le faltaron. Hubo un momento crítico donde solamente en una sala había siete pacientes críticos y dos enfermeras. La bomba de mi hijo sonó una hora y no había nadie que vaya a verla", describió. "¿Quién miente? ¿Nuestros hijos que estuvieron ahí padeciéndola? ¿Nosotros, madres y padres que estuvimos ahí? ¿Ustedes, profesionales de la salud, que la viven, que la pelean?", se preguntó más adelante.
La mamá habló de las 300 camas nuevas, a las cuales consideró como "muy cómodas". "Pero, ¿saben qué? ¡En invierno nos cagamos de frío con esas camas porque no había nadie que nos arregle las calefacciones! En verano nos ahogábamos de calor: la humedad, la falta de agua, las inundaciones en las habitaciones y en los baños, ¿qué hago con una cama?", rechazó, mientras que tampoco se olvidó de la falta de colchas. "Hay salas que hace más de tres meses que están arreglando y están llenas de cucarachas", reprochó.
"Señor Pirozzo, ¿de qué habla? ¿Cuál fue el fin de este documental? ¿Mostrar la lucha de la que todos participamos y sirvió para ganar un 61% de aumento? Por esa lucha se frenó que tantos profesionales dejen de renunciar. Hoy perdimos más de 200 profesionales que no fueron puestos otras vez y se necesitan", reclamó la madre. "Esta es la verdad de nuestros hijos, de nuestras hijas y de cada profesional que hoy está acá", cerró.
La realización de Oría podría ser una clara metáfora de la doble vara del discurso libertario que denuncia las "intenciones políticas" para anteponerlas con las suyas propias. La batalla cultural dentro del Garrahan suena a vendetta a la huelga que más rompió el postulado del "no hay plata", tan popular en el Gobierno nacional. Aunque, además, carece del sostén material necesario para dibujar como un paraíso libre de recortes al hospital pediátrico más emblemático del país.

