La Ley de Tierras quedó cajoneada hasta nuevo aviso, pero dejó al descubierto un posible conflicto de intereses dentro del bloque libertario que tiene nombre y -doble- apellido: Joaquín Benegas Lynch, senador de La Libertad Avanza, es socio fundador y dueño de Glocal Terra SRL, una empresa argentina pero que se dedicada nada más y nada menos que a gestionar y vender propiedades rurales y urbanas a inversores argentinos y, not spoiler alert: extranjeros.
El legislador, además, es hermano de Bertie Benegas Lynch y guitarrista de la banda del presidente Javier Milei con quien interpretó por ejemplo El Rock del Gato en una de sus presentaciones en el Movistar Arena. Su vínculo empresarial con el mercado inmobiliario y rural fue duramente cuestionado por la oposición peronista por su para nada inocente participación en el debate del proyecto que buscaba flexibilizar las regulaciones para la compra de tierras por parte de capitales extranjeros del 15% al 25%.

La senadora de Unión por la Patria Juliana Di Tullio presentó una impugnación formal ante Victoria Villarruel para que este hermanito Benegas Lynch se abstuviera de intervenir en el tratamiento. El pedido reclamaba que no pudiera "intervenir, debatir, firmar dictámenes y emitir su voto respecto" del proyecto, debido al tremendo conflicto de intereses.
La legisladora sostuvo que "cualquier modificación, flexibilización o regulación de la normativa vigente impacta directamente en el volumen de negocios, la facturación y los beneficios de la empresa a la que se encuentra vinculado, viciando de parcialidad cualquier posición o voto que emita sobre la materia".
Di Tullio dio clases de sarcasmo en redes sociales: "¡Mirá vos! Un senador de La Libertad Avanza nos quiere vender la tierra argentina a los extranjeros", dijo y en la misma línea agregó: "No es complicado de entender: juez y parte. Usar la banca del Senado para beneficiar el bolsillo propio no solo viola la Constitución y la Ley de Ética Pública, sino que es traición a la patria".
De Douglas Tompkins a su propia empresa
Pero... ¿Cómo es que este funcionario del gobierno libertario se favorecería con la aplicación de la Ley de Tierras tal y como quería aprobar el gobierno de Javier Milei? Para dar respuestas a ese interrogantes, hay que retrotraerse a la vida anterior de Benegas Lynch: éste ya tenía una extensa trayectoria en el negocio rural. Su recorrido comenzó hace casi dos décadas junto al empresario y filántropo estadounidense Douglas Tompkins, uno de los mayores terratenientes extranjeros de la Argentina.

Tompkins llegó a controlar unas 150.000 hectáreas a través de The Conservation Land Trust, tierras que luego donó para la creación del Parque Nacional Iberá. Y ahí, entra a jugar Benegas Lynch: se desempeñó como CEO de Pampa Partners, una firma vinculada a las inversiones del empresario yankee y dedicada a la administración de distintos campos.
Tras la muerte de Tompkins, en 2015, Benegas Lynch fundó en 2020 su propia compañía: Glocal Terra SRL. Según el acta constitutiva publicada en el Boletín Oficial, la firma tiene como objeto: "Desde los campos agrícolas más fértiles en el cinturón sojero de Argentina, hasta plantaciones forestales de pino o eucalipto en Uruguay, plantaciones de aguacate (palta) y cerezo en Chile, operaciones vitivinícolas y citrícolas en Perú, ganadería en Paraguay, los bosques nativos más vírgenes y extensos en Chile, un haras en Buenos Aires o Santiago, una propiedad de pesca con mosca en la Patagonia o un viñedo en Mendoza. Y cualquier opción intermedia".

Pero, ¡puede haber más! Según una investigación del portal entrerriano Análisis, Benegas Lynch compró una mansión en la ciudad de La Paz, a la vera del río Paraná, cuyo valor de mercado rondaría los 500 mil dólares. La propiedad no habría aparecido en su primera declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción, pero sí fue incorporada en rectificaciones posteriores.
En esas presentaciones también figura como propietario del 100% de las acciones de Glocal Terra SRL. La propia página web de la empresa incluye la imagen del senador dentro del equipo que dirige la millonaria compañía.

El apartado más revelador aparece bajo el título "Nuestra filosofía". Allí la firma sostiene: "Es un hecho que las empresas rentables del sector privado, sobre todo cuando se desarrollan en el contexto de una sociedad libre y sistemas no regulados, generan beneficios sostenibles a largo plazo, directos e indirectos, para la comunidad local y global".
La definición se completa con una crítica directa a la regulación estatal: "Por otro lado, las políticas, regulaciones e intervenciones de los gobiernos locales en el motor privado generan un impacto negativo en la economía, lo que resulta en un aumento de la pobreza", dicen desde la empresa del hermanito Benegas Lynch .

El proyecto de Ley de Tierras buscaba elevar del 15% al 25% el límite de adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros y, su retiro del debate frenó, por ahora, una reforma que podía impactar directamente en el mercado donde opera la empresa de Benegas Lynch pero el resto está por verse: ¿podrá este empresario devenido en político participar de la venta de tierras argentinas a capitales estadounidenses? Así y todo, el hermano de Bertie ensayó una "aclaración" pero las cartas ya están sobre la mesa.

