El concejal del Partido Justicialista (PJ) de la ciudad de Córdoba Ricardo Moreno fue apartado de su cargo tras la reincorporación del titular de su banca Raúl La Cava, quien renunció como funcionario del municipio que conduce Daniel Passarini para poder reemplazar al ex abogado del único sospechoso del femicidio de Agostina Vega, Claudio Gabriel Barrelier. La oposición lo tenía en la mira por además haber patrocinado al acusado para trabajar en la Municipalidad y ahora va por el fiscal Raúl Garzón y el ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros.
La Cava dejó de ser secretario de Desarrollo Social de la capital provincial para evitar un papelón aún mayor, ya que la oposición preparaba un pedido de expulsión que hubiera acarreado, además, una probable imposibilidad de volver a ocupar cargos públicos por parte del defensor de Barrelier en la anterior acusación por privación ilegítima de la libertad y violencia de género anterior.
En una de las últimas entrevistas que ofreció ante LN+, Moreno llamó "monstruo" al acusado, y se trabó al dar explicaciones sobre por qué lo había defendido, por qué habían pagado desde su estudio de abogados la fianza de cinco millones de pesos y por qué fue quien logró que entre como empleado del municipio que conduce Passarini.
"A ese monstruo, a ese criminal llamado Barrelier, no le di ninguna mano: lo patrociné como a cualquier ciudadano. Quien le consiguió trabajo fue la Municipalidad de Córdoba", argumentó ante las cámaras. "Yo hice una gestión para que vea si se ajusta a un plan abierto de la provincia de Córdoba donde previo presentación del certificado de buena conducta y otros requisitos puedan ingresar a trabajar", se justificó.

Lo cierto es que Moreno estaba cada vez más complicado por su cercanía y la conducción del PJ buscó la manera de correrlo del lugar. "A medida que se conocían más datos y que él daba más declaraciones, quedaba más expuesto su vínculo y padrinazgo político para con el femicida Barrelier, generaba más indignación", describió ante BigBang la concejala del Frente de Izquierda (FIT) y el Partido Obrero (PO) Cintia Frencia.
La legisladora y cineasta fue una de las que impulsó el pedido de expulsión de Moreno y sabe que con la maniobra que hicieron lo salvaron de ese final. "El resultado de ese procedimiento tenía que ser la expulsión, con la imposibilidad de un regreso del concejal. Con esta maniobra lo que hacen es ahorrarse eso y quitamos una posibilidad de develar las responsabilidades políticas del caso", denunció.

"Entendemos que es una confesión de partes por parte del gobierno provincial, que tuvo que accionar de esta forma, porque es evidente, a todas luces evidente, que hubo un encubrimiento desde el momento cero, justamente porque Barrelier forma parte de las filas militantes de punteros barriales con los que se maneja la provincia", explicó Frencia, quien además señaló el rol fundamental del repudio generalizado que despertaron las declaraciones de Moreno para lograr su salida.
Para la concejala de izquierda, el detenido tiene que ser condenado por el femicidio de Vega, "pero no puede quedar allí, porque si sigue de esa manera se sostiene intacto un andamiaje de poder que le da el accionar impune a otros Barrelier que puedan haber en la ciudad y en la provincia". En ese sentido, el camino que queda ahora para la oposición es el de apuntar a otros eslabones de la cadena de impunidad.

"Queda en pie el jury de enjuiciamiento contra el fiscal Garzón y el pedido de investigación y expulsión del ministro Quinteros. Eso está en curso, va a continuar", prometió Frencia. "La comisión de jury se va a conformar en breve, porque no hemos sido el único bloque impulsor: todo el arco opositor lo está reclamando", reconoció.
"Para nosotros, que avance el jury es también una forma de poner blanco sobre negro el accionar de los diferentes resortes del Estado. Independientemente de eso, seguiremos solicitando que se lleve a fondo la investigación por el femicidio de Agostina y por las implicancias en otros funcionarios que puedan estar en torno a este desenlace fatal", cerró Frencia.

