19 Mayo de 2026 12:28
El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, que está sometido a una investigación judicial por el exponencial crecimiento de su patrimonio y sus actividades económicas, suma otro escándalo que gira en torno a una charla remunerada que habría ofrecido en Punta del Este, Uruguay, durante el pasado carnaval, en la exclusiva Trump Tower, y que podría complicar aún más su situación judicial.
El caso salió a la luz gracias a una investigación periodística liderada por Sebastián Lacunza, quien reveló que Adorni no solo viajó con fines vacacionales a la lujosa ciudad uruguaya, sino que también aprovechó la ocasión para brindar una conferencia privada ante un selecto grupo de empresarios argentinos y uruguayos.

Según los datos recabados, los asistentes habrían pagado mil dólares por participar en el evento, lo que habría dejado Adorni con un ingreso de 12 mil dólares por una charla de 40 minutos, algo que está penalmente prohibidas para funcionarios públicos en ejercicio.
El evento, que fue presentado como una reunión informal entre líderes empresariales, se centró en temas económicos y fiscales, destacando la polémica "ley de inocencia fiscal", una propuesta bandera del gobierno de Javier Milei.

El encuentro fue organizado por Marcelo Grandío, amigo cercano de Adorni y periodista quien también fuera señalado por beneficiarse de contratos con la TV Pública durante la actual gestión.
Lo que también se sabe es que Grandío no actuó sólo sino que contó con la colaboración del empresario uruguayo Rolando Rozenblum, un conocido miembro de la colectividad judía local y ex candidato a alcalde. Según Rozenblum, la reunión tuvo lugar en su residencia ubicada en la Trump Tower y negó haber cobrado a los asistentes por el uso del lugar.

Sin embargo, las declaraciones de los asistentes y los datos revelados por Lacunza contradicen esta versión, ya que el pago del cubierto fue una condición para participar en la charla.
La relación entre Adorni y Grandío también está siendo objeto de escrutinio; este último manejó un papel clave en la organización del evento aunque también en otros negocios vinculados al entorno del jefe de Gabinete, lo que genera sospechas sobre posibles conflictos de interés y el uso indebido de influencias para obtener beneficios económicos.

Pero... ¡hay más! El viaje a Punta del Este fue realizado en un avión privado cuyo alquiler tuvo un costo estimado de ocho mil dólares, un monto mínimamente confuso respecto al origen de los fondos utilizados para financiarlo. En su defensa, Adorni argumentó que se trataba de unas vacaciones familiares y afirmó: "Tengo derecho a irme de vacaciones con mis hijos", expresó contundente en una entrevista periodística pero ahora, ese relato se cae a pedazos con la información sobre esta charla remunerada en Uruguay.

