El reciente anuncio del secretario de Culto y Civilización, Agustín Caulo, acerca de que el presidente Javier Milei recibirá al papa León XIV en el aeropuerto internacional de Ezeiza cuando arribe a la Argentina este domingo 8 de noviembre, dejó una frase que no coincide con los hechos recientes. "No hay que politizar esto", pidió el funcionario. Lo cierto es que son muchos los arzobispos de la Iglesia católica que criticaron al mandatario por sus insultos y la grave situación social del país.
"El papa es de todos", señaló Caulo, quien además insistió con la intencionalidad que buscan darle desde el Gobierno nacional a la visita. "El mensaje es de unidad, es de encuentro de los argentinos", explicó. Más allá de las palabras del secretario de Culto, el postulado que buscó instalar y defender chocó de forma directa con las políticas y las maneras que tiene Milei, quien en los últimos días habló de "quemar en la hoguera" a ciertos periodistas opositores.

"Creo que es una expresión es desafortunada, pero no me merece de mi parte darle mayor entidad", definió al aire de Radio Mitre el arzobispo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, acerca de los ataques del Presidente a la prensa en su discurso en la cena de la Fundación Faro. "Al contrario, yo creo que tenemos que seguir convocando, tener, como dijo también el Papa, palabras y vocabularios desarmados y desarmantes, que fue la invitación que hizo a todos en el mensaje de Cuaresma de este año", agregó enseguida.
Al mismo tiempo, mientras las preocupaciones dentro del Gobierno nacional crecen ante una posible crítica que los afecte de manera electoral para 2027, García Cuerva insistió en que la visita del Papa es en el marco de "una misión pastoral". "No viene a hacer política partidaria, ni de ningún tipo. Ni en Argentina, ni en ningún otro lugar del mundo", aclaró.

En el mismo sentido se expresó también el arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi. "Lo necesitamos para que suavice nuestros términos, nuestras maledicencias, ese tironeo de ida y vuelta, de ping pong, de arriba para abajo y de abajo para arriba, que ciertamente no ayuda", declaró ante Cadena 3. La expresión de la figura religiosa estuvo marcada por una filosofía cristiana, aunque a su vez también dejó el acento puesto en las agresiones, las cuales son parte del modus operandi cotidiano de Milei.
Más allá de estos hechos protocolares que no colocarán a la Iglesia en un lugar de rivalidad con el gobierno de Milei ni ningún otro, los representantes eclesiásticos transcurren un tironeo político con la gestión de La Libertad Avanza (LLA). En abril de 2026, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, sostuvo que "la realidad se hace muy compleja" y pronosticó que "se va a profundizar la desigualdad".

En esas declaraciones a la Radio 750, destacó que en la Argentina "no se tiene la misma consideración por todos los sectores sociales", ya que "se habla del país como si sólo fueran los inversores o las clases medias y altas". "Usábamos mucho la palabra crueldad para identificar una desatención severa en lo que significa la pobreza y la entrada en el mundo de la pobreza", reclamó en aquel entonces.
Rossi tampoco se quedó atrás, cuando en mayo soltó duras críticas durante una homilia dominical. "Estamos viendo favorecer a los opulentos y restringir ayuda a discapacitados, jubilados, enfermos y vulnerados, pero de modo particular a los discapacitados, y es signo de decadencia y sadismo personal e institucional", enarboló. "Como hablamos de terrorismo de Estado, hay cierto sadismo de Estado e institucional", remarcó enseguida.

La noticia de la llegada de León XIV cambió bastante el panorama por cuestiones diplomáticas y de Estado. Aunque en los hechos, la Iglesia católica no se guardó ninguna crítica a la gestión libertaria. La espera de lo que pueda ocurrir en los distintos gestos y discursos que dé Su Santidad en la Argentina, son el ejemplo perfecto de esta expectativa.

