En un fallo que generó indignación y un baldazo de agua fría para quienes denunciaron haber sido estafados, el juez federal Marcelo Martínez De Giorgi pateó el tablero de la causa $Libra. En un volantazo escandaloso, el magistrado hizo lugar al planteo de la defensa de Mauricio Novelli y resolvió apartar del expediente a los cinco inversores damnificados que, hasta hoy, impulsaban la investigación como querellantes.
La resolución judicial que hace lugar al apartamiento de los querellantes alcanza a Juan Patricio Marchetto, Alan Vega, Matías Alejandro Paris, Braian Emanuel Quintero y Martín Romeo, inversores que habían sido aceptados en distintas etapas de la investigación, pero la defensa de Novelli logró torcerle el brazo a la justicia con un argumento técnico que De Giorgi terminó comprando.

El fallo sostiene de manera tajante que "los elementos incorporados no permiten sostener que hayan sido especialmente perjudicados por la maniobra que resulta objeto de investigación". Además, agrega que "la legitimación para intervenir como parte querellante exige la acreditación de una afectación concreta, directa y suficientemente individualizada, derivada del suceso investigado, extremo que no se encuentra debidamente demostrado en el estado actual del proceso".
Lo más polémico del fallo reside en cómo el juez desestima las pérdidas económicas de los denunciantes, vinculándolas al riesgo inherente de la "timba" digital. El magistrado distinguió entre perder plata y tener derecho a ser querellante: "Aun cuando determinados inversores pudieran haber experimentado pérdidas económicas por la compra de $LIBRA, ello no permite concluir, por sí solo, que ellas constituyan el perjuicio directo exigido por la ley procesal", afirmó.

En un párrafo polémico, el juez sostuvo que los hechos ocurrieron en el marco de una "memecoin, un activo digital caracterizado por su elevada volatilidad". Bajo esta lógica, el magistrado sentenció que estas operaciones implican "la asunción de riesgos inherentes por parte de quienes deciden intervenir", lo que "impide, al menos de momento, identificar automáticamente cualquier resultado económico desfavorable con una consecuencia directa e inmediata de las conductas aquí investigadas".
La defensa de Novelli también apuntó a la imposibilidad de probar que las carteras digitales pertenecieran realmente a los denunciantes, un punto que el juez tomó como eje central: "La información que hasta el momento han aportado y las características técnicas de los medios empleados, no permiten tener por acreditada la titularidad de las billeteras virtuales que utilizaran para la compra de la criptomoneda en cuestión y el origen de los fondos utilizados para ello".

Incluso, Martínez De Giorgi fue más allá al ningunear las pruebas presentadas por Marchetto y compañía, asegurando que sus presentaciones "se han sustentado únicamente en links y en alegaciones relativas a la tenencia o administración de las claves privadas; extremos que, por sí solos, resultan insuficientes para demostrar su titularidad".
A pesar de este escándalo que deja a los damnificados en la vereda de enfrente, la investigación por la cripto lanzada tras aquel posteo de Javier Milei el 14 de febrero de 2025 no se cierra. El expediente, que involucra también a Karina Milei, Manuel Adorni, Sergio Morales y Manuel Terrones Godoy, seguirá adelante bajo el lento impulso del fiscal Eduardo Taiano.

