Esto recién empieza: el conflicto entre Daniel Avellaneda y Flor de la V está lejos de terminar. Lo que empezó como un comentario transodiante al aire, en el que el periodista se refirió a la conductora como "señor", escaló con un falso despido, cruces en redes y una nueva intervención en Radio Rivadavia en la que Avellaneda volvió a la carga, aunque hasta Baby Etchecopar le pidió que diera marcha atrás aunque claro, no tuvo éxito.
Todo arrancó el 24 de septiembre en el programa de Jonatan Viale en Radio Rivadavia. Mientras debatían una postura política de la conductora, Avellaneda se refirió a ella en masculino. Viale fue el primero en frenarlo -aunque tibiamente- y quiso volver al tema que discutían, pero el periodista defendió sus palabras e insistió en que estaba en lo cierto.

Horas después, fue la mismísima conductora a la que le "vendieron" que Avellaneda había sido desvinculado de su trabajo; en ese momento, Flor de la V respondió con un largo descargo en sus redes sobre derechos e identidad de género. "No se trata de cancelar a nadie. Se trata de entender que la libertad de expresión no significa que todo dé lo mismo ni que las palabras estén exentas de consecuencias", escribió. Además, publicó una foto con una frase que la Ley de Identidad de Género deja muy clara: "Mi identidad no es una opinión, es un derecho".
"Ojalá esto sirva para algo más importante que una polémica: para entender que el respeto no debería depender de quién esté sentado frente a un micrófono", agregó la conductora, y recibió una catarata de mensajes de apoyo.
En ese posteo, Flor aseguró que Avellaneda había sido desvinculado de Radio Rivadavia. El periodista salió al cruce enseguida en X: "Bad information. Fake news. O puede ser bait, no se cómo se maneja esta persona. Poco serio". Al responder a usuarios que lo cuestionaban, insistió en que seguía en la emisora: "No es cierto, no compren pescado podrido". Y aclaró que estaría en su programa, La Oral Deportiva.
Tanto él como las autoridades de la radio negaron el despido, y la conductora terminó admitiendo que le habían vendido "pescado podrido".
Baby Etchecopar intentó frenarlo, pero Avellaneda redobló la apuesta
Lejos de bajar el tono, Avellaneda salió al aire por Basta Baby, en Radio Rivadavia AM630. "Es verso, tenía mala información, se equivocó, no sé por qué esta persona informó eso porque no es verdad", arrancó. Y volvió a referirse a la conductora en términos que incomodaron a la mesa: "Esta persona tenía mala información, evidentemente tiene que cambiar de proveedor de información porque la datearon mal o lo datearon mal o lo que sea".
Etchecopar lo interrumpió: "No, no, no volvamos con el mismo error, Daniel". Y le habló desde su propia experiencia: "Yo viví la época de (...) las feminazis y todo esto, y cuando me equivoqué pedí disculpas y aprendí. ¿No convendría terminar este tema pidiendo una disculpa? Todos nos podemos equivocar y se terminó el tema". El columnista deportivo no se movió: "No entiendo por qué debería ofrecer disculpas. Yo considero que no cometí ningún error".
Nancy Duré le explicó que la conductora no expresa una opinión, sino que se ampara en la Ley de Identidad de Género. Avellaneda fue todavía más lejos: "No me parece que sea ningún delito, porque yo además no estoy diciendo que no se puede autopercibir como quiera. Ahora, a mí no me van a decir cómo yo le tengo que decir. Cada uno se puede autopercibir como quiere, vos te autopercibís en pájaro, pero vas a volar y no creo que puedas volar".
Para cerrar el bloque, Baby se despegó de su compañero, aunque ratificó que sigue en la radio: "Para mí esta situación es difícil, primero porque lo quiero a Daniel... segundo porque no comparto lo que dijo, porque yo aprendí".
El argumento de Avellaneda choca de frente con la ley. La Ley 26.743 de Identidad de Género, vigente desde 2012 y considerada pionera en el mundo, reconoce el derecho de toda persona a ser tratada de acuerdo con su identidad de género autopercibida. Su artículo 12 garantiza el trato digno: respetar el nombre y la identidad de las personas trans no es una cortesía ni una opinión, es una obligación.

Tras la desmentida, Flor de la V volvió a publicar: "Lamentablemente, Radio Rivadavia decidió no desvincular a Daniel Avellaneda", dijo y siguió: "Esto también es parte del problema. Porque cuando un comunicador tiene expresiones transfóbicas y un medio decide sostenerlo, ya no estamos hablando solamente de una persona y de sus dichos: también hablamos de la responsabilidad de quienes le dan un micrófono", cuestionó.
La conductora insistió en que no busca cancelar ni censurar a nadie, sino que cada uno se haga cargo de sus responsabilidades. "Yo voy a seguir hablando. Porque nuestrxs derechos, nuestra identidad y nuestra dignidad no están en discusión", sentenció. El conflicto entre Flor de la V y Daniel Avellaneda podría terminar ahora en los tribunales.

