Era sabido que Mauro Icardi y la China Suárez habían disfrutado de unas románticas vacaciones por Japón y luego por las paradisíacas playas de Maldivas. Sin embargo, durante todo el viaje los tortolitos desaparecieron de las redes sociales y no mostraron prácticamente ningún detalle de la escapada. El misterio llegó a su fin este domingo, cuando el futbolista no aguantó más y decidió compartir un álbum de fotos.
A través de su cuenta de Instagram, el delantero publicó un carrete con algunos de los momentos que vivieron en Japón. "Cumpliendo sueños", escribió junto a las imágenes.

Las fotos muestran parte del recorrido por algunos de los templos más importantes del país asiático y diferentes puntos turísticos. Pero lo que volvió a llamar la atención fue que la supuesta escapada romántica contó con la presencia de la mamá de la China Suárez y varios amigos. Una vez más quedó flotando la misma pregunta entre los seguidores de la pareja: ¿por qué nunca viajan solos?
Uno de los puntos destacados del recorrido fue su paso por Kioto, donde visitaron el famoso Bosque de Bambú de Arashiyama. Rodeados por los imponentes senderos verdes, posaron tanto en pareja como junto a familiares y amigos.

La agenda también incluyó una visita al santuario Fushimi Inari, célebre por sus interminables galerías de torii anaranjados. Y, por supuesto, las redes sociales no tardaron en hacer lo suyo: los usuarios revolvieron el baúl de los recuerdos y encontraron fotos de Icardi en ese mismo lugar durante un viaje que realizó años atrás junto a Wanda Nara.
Ahora bien, el paseo por Japón no fue lo único que llamó la atención. Tampoco sorprendió demasiado que el futbolista volviera a replicar con su nueva novia experiencias que ya había vivido con su ex. Lo verdaderamente llamativo fue el momento elegido para compartir las postales románticas: justo cuando se supone que está disfrutando del reencuentro con sus hijas.

El fin de semana, el deportista volvió a ver a Isabella y Francesca después de varios meses sin contacto presencial. Las buscó en el barrio El Yacht de Nordelta, donde vive Wanda.
Esta vez no hubo gritos, escándalos ni intervención del SAME o de la policía. El encuentro se desarrolló de manera civilizada, con Wanda y su pareja, Martín Migueles, como intermediarios. Eso sí, Mauro evitó saludar a la conductora, aunque sí le estrechó la mano al novio.
En ese contexto, pareciera que Icardi se puso rápidamente al día con sus hijas y encontró tiempo para revisar el álbum de su viaje y seleccionar las mejores postales junto a la China Suárez.
De hecho, un detalle no pasó inadvertido para muchos usuarios: mientras la actriz aparece sonriente, abrazándolo y mirándolo con complicidad en casi todas las imágenes, Mauro Icardi posa con las manos en los bolsillos o mirando fijamente a cámara, dejando el romanticismo en un segundo plano.

