El rock nacional volvió a demostrar que, cuando se trata de la Selección Argentina, la creatividad y la mística no tienen límites. En una jugada maestra que ya se volvió viral, Joaquín Levinton, el carismático líder de Turf, dejó a todos con la boca abierta al publicar una "respuesta" musical dirigida directamente al corazón del Reino Unido.
Usando nada menos que la melodía de Wonderwall, el himno máximo de la banda inglesa Oasis, Levinton compuso un canto de guerra que reivindica la historia argentina y enciende un fuego para la semifinal de mañana.

Esta genialidad surge como una réplica elegante y picante a Liam Gallagher, vocalista de Oasis y confeso admirador de la cultura argentina pero hincha fanático de su selección, que viene agitando las redes sociales con mensajes ambivalentes: reconoce su "miedo" al equipo de Scaloni pero, lógicamente, apoya a "La Rosa" y, como Wonderwall se convirtió en el amuleto de los ingleses en este Mundial —sonando en cada festejo tras sus victorias—, Levinton decidió "expropiar" la melodía para transformarla en un grito de soberanía y pasión albiceleste.
Sin cambiar una sola coma de su mensaje original, aquí está la letra que Joaquín Levinton le regaló a los 40 millones de argentinos para que mañana el estadio en Kansas (y cada rincón del país) sea furor:
Inglés, te digo que otra vez, quedás afuera del mundial,
Como en México '86, te vamos a volver a ganar.
Y aunque todos estén en contra,
canto esta canción por la Selección,
por las Malvinas, por nuestros caídos,
por 40 millones de argentinos,
por eso yo te digo a vos, querida Selección,
¡Vamos a ganar la Semifinal!
Por el Diego, que nos guía desde el cielo,
y con Lionel, campeones otra vez...
La mano de Dios, la mano de Dios, la mano de Dios, la mano de Dios.
La elección de los temas no es azarosa. Levinton toca las fibras más sensibles de la argentinidad al recordar a los 650 héroes caídos en la Guerra de Malvinas durante el conflicto de 1982, una herida que el fútbol ayuda a sanar con gloria deportiva.
También invoca la mística de Diego Armando Maradona y aquel gol eterno con la "Mano de Dios", un fantasma que persigue a los ingleses hace cuatro décadas. Y, por supuesto, la figura de Lionel Messi (39), quien en su último baile mundialista busca romper el último récord que le queda: eliminar nuevamente al clásico rival europeo.

Mientras tanto, del otro lado del charco, Liam Gallagher sigue activo en su cuenta de X. El menor de los Oasis, que supo conocer al Diego y vibrar con el público de River, confesó que prefiere no arriesgar resultados para evitar que "la gente empiece a llorar o a insultar". Pero el mensaje de Joaquín Levinton ya está en todos los corazones: es que Argentina juega con la pelota pero también juega con el alma, con la historia y ahora, gracias a Turf, con la música del enemigo puesta a nuestro servicio.

