A sus 99 años, Mirtha Legrand sigue demostrando que es la mujer más vital e informada de la Argentina. Desde su mítico departamento de Avenida del Libertador, la "Chiqui" vivió el dramático triunfo de la Selección ante Egipto como una hincha más: sufrió, lloró de emoción y, con su picardía de siempre, se tomó un tiempo para reírse de sí misma y de los memes que se volvieron virales en las redes sociales.
Si algo caracteriza a la conductora es su capacidad para estar al tanto de todo, incluso de las bromas sobre su propia longevidad. Lejos de ofenderse, Mirtha se divierte con los montajes que la muestran "luchando" o venciendo a figuras históricas: "Sí, sí, vi muchos memes que me hicieron y me causan mucha gracia. No los vi a todos pero sé que estoy con Cleopatra y Tutankamón; todo eso me hace gracia. Lo importante es que nos ha unido bastante a los argentinos este campeonato. Miro todos los partidos completos y me encanta", expresó la longeva estrella.

Pero no todo fue risas. La diva confesó que el partido contra los africanos la conmovió hasta las lágrimas, especialmente al ver el sufrimiento y las posteriores lágrimas de desahogo de Lionel Messi. Tan cercana es su relación con el entorno del 10, que no dudó en levantar el teléfono para charlar con la madre del crack: "Hablé por teléfono con Celia y la felicité. Nos queremos mucho. Al final del partido terminé llorando. Messi es un genio y nació para esto. Voy a confesar que lloré con las lágrimas de Messi. Me daba pena que tuvieran que volver a Buenos Aires; lloré por ellos", confesó.
A pesar de no ser una "especialista", Mirtha analizó el juego con la precisión de quien no se pierde un solo detalle: "No tengo cábalas y no soy una experta en fútbol pero los 10 minutos finales fueron fabulosos. Con el penal de Messi sufrí muchísimo y creo que él también lo sufrió. Eso se lo comenté a la mamá por teléfono", sostuvo.
Como buena anfitriona, Mirtha Legrand ya está moviendo los hilos para lo que sería el programa del siglo: "Siempre lo invito a Messi a la mesa pero no quiere porque es tímido. Le voy a presentar la idea a Nacho, mi nieto, de tener a toda la Selección en la mesa. Mi hija, Marcela, está en Atlanta y me dice que la gente no se quiere ir del estadio. Es increíble lo que está pasando", concluyó Mirtha, contagiando esa alegría que solo los grandes pueden transmitir.