Rubén Rada murió este miércoles a las 15.30, a los 83 años, y Uruguay lo despidió de la manera más cercana a su identidad: con música, tambores y una celebración colectiva en las calles de Montevideo.
La convocatoria surgió de forma espontánea y rápidamente comenzó a circular de boca en boca. Cientos de personas se acercaron durante la noche a las inmediaciones de las calles Minas e Isla de Flores, en los barrios Sur y Palermo, considerados la gran meca del candombe.

La consigna fue sencilla y profundamente simbólica: llevar un tambor y comprometerse a tocar durante toda la noche. Así, el dolor por la muerte del artista se transformó en un homenaje compartido, atravesado por la emoción, la memoria y la alegría. Durante la despedida, que se extendió hasta la madrugada, los presentes interpretaron varias de las canciones del "Negro" Rada. Sus letras fueron cantadas por vecinos, músicos y admiradores, mientras los tambores acompañaban cada recuerdo.
Por su parte, el Gobierno uruguayo a cargo de Yamandú Orsi, decretó duelo nacional por la muerte del artista. El velatorio se realizará este jueves entre las 14 y las 21 horas en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, en una ceremonia abierta al público. Allí, Uruguay podrá despedir una vez más a Rubén Rada, aunque su música seguirá sonando en cada tambor, en cada esquina y en cada candombe.
Rubén Rada: un legado eterno en el Río de la Plata
El mundo artístico del Río de la Plata se paralizó ante la partida de Rada, el músico uruguayo que durante más de seis décadas tejió puentes entre el candombe, el rock, el jazz y el pop. Tras un mes de lucha contra una neumonía bilateral, Rada dejó este mundo, dejando tras de sí un legado musical inigualable.

Las redes sociales se convirtieron en un mural de despedidas, donde artistas y seguidores expresaron su dolor y gratitud. Natalia Oreiro, conmovida, compartió una foto en blanco y negro junto a Rada, ambos en escena, e incluyó la letra de Botija de mi País, transformando su despedida en un canto generacional: "Querido Negro... no tengo palabras, fuiste, sos y serás lo más grande del Uruguay... como artista, como persona, como amigo. Inteligente, cálido, generoso y ocurrente. A vos no se te va a extrañar, porque cada rincón, cada canción, te tendrá siempre presente en todos los corazones de los que te amamos y admiramos profundamente".

Fito Páez eligió la nostalgia para su homenaje. Publicó una foto íntima y antigua junto a Rada, ambos jóvenes y sonrientes. Sin palabras escritas, dejó que la imagen hablara por sí misma. Sin embargo, en un comunicado expresó: "La familia Rada es la familia Páez. Hoy se nos fue el gran caudillo del amor y la música. De la risa, el swing y la alegría. Dios!, como lo voy a extrañar!!!!".

Valeria Lynch recordó sus días compartidos en la versión local de Hair con un emotivo mensaje: "Se fue uno de los músicos más grosos del Río de la Plata. El querido Negro Rada nos deja un legado maravilloso. Su música y su estilo inconfundibles. Gracias x tanto querido amigo. Que la luz ilumine tu camino hacia el descanso eterno".
Charly García optó por el silencio elocuente de una imagen: una foto junto a Rada riendo a carcajadas con Dedos sonando de fondo. La música y la imagen hablaron más que cualquier palabra.

Mario Pergolini también recurrió al blanco y negro para su tributo, publicando un retrato de Rada con un texto simple pero poderoso: "Ruben Rada, descansa en paz y danos música desde el cielo".

Nicki Nicole compartió su tristeza con dos publicaciones: una foto junto a Rada y la tapa del álbum Quién Va A Cantar en Spotify, titulando su historia con una sola palabra: "Eterno".
En medio del dolor colectivo, las palabras de Pedro Alfonso resonaron con simplicidad y profundidad: "QEDP Maestro", mientras que Coti eligió una fotografía en blanco y negro del rostro sereno de Rada acompañado por un corazón negro.

El mundo artístico del Río de la Plata se unió en un abrazo simbólico para despedir al querido Rubén Rada. Un hombre cuya música trascendió fronteras y generaciones, dejando una marca indeleble en cada alma que tuvo el privilegio de escuchar su obra. Hoy, su música sigue resonando en cada rincón del Río de la Plata, recordándonos que aunque Rubén Rada ya no esté físicamente, su legado perdurará eternamente en nuestros corazones y lo recordaremos sin llanto ni pena, sino bailando alguna de sus ricas melodías.

