El Teatro Colón fue escenario de una noche histórica para el teatro con la primera edición de los Premios Pinti 2026, la nueva distinción creada por la Asociación Argentina de Empresarios/as Teatrales y Musicales (AADET) para reconocer a las producciones, artistas y equipos creativos más destacados de la temporada. Entre homenajes, discursos emotivos y reconocimientos a las obras más exitosas, la ceremonia también tuvo un inesperado momento de polémica cuando el elenco de Una Navidad de mierda soltó un mensaje directo contra Alejandro Fantino.
Con la conducción de Agustín "Rada" Aristarán, la gala reunió a las principales figuras del espectáculo y premió a los espectáculos que estuvieron en cartelera entre agosto de 2025 y julio de 2026.

Los ganadores fueron elegidos por un jurado integrado por 25 referentes del periodismo, la crítica y la cultura, entre ellos Carlos Ulanovsky, Claudia Piñeiro, Jorge Dubatti, Marcelo Stiletano, Pablo Sirvén y Tatiana Schapiro.
Uno de los momentos más conmovedores de la noche llegó con el premio a la trayectoria en producción, que fue entregado por el presidente de AADET, Sebastián Bultrach, a Carlos Rottemberg: "Hay personas que dejan una huella que trasciende cada temporada, queremos agradecer su compromiso y celebrar una vida dedicada al teatro, a los teatros y al colectivo teatral tendiendo puentes", anticipó Bultrach al presentar el reconocimiento.

Visiblemente emocionado, el histórico empresario teatral agradeció el homenaje y recordó el camino recorrido: "Primero, agradecer porque el reconocimiento de los pares tiene una importancia muy emocionante, podemos estar o no de acuerdo y tenemos la convicción de que trabajamos a favor de la actividad teatral. Me retiré de la comisión directiva de AADET, pero estoy siempre cerca de la entidad".
Luego destacó el trabajo de los equipos que lo acompañaron durante cinco décadas: "Le agradezco a los equipos de trabajo que en cincuenta años lograron que hayamos estrenado más de mil espectáculos, más de 22 millones de espectadores. Esto tiene que ver con números, soy empresario, pero creo en el mérito y también en que no arrancamos todos del mismo lugar".

Finalmente, dedicó unas palabras a su familia mientras miraba a su madre, Juana, presente en la sala: "Mi papá se murió, pero está mi mamá y soy un agradecido a ellos. El mérito mío es haberlos tenido de padres. Gracias a AADET y gracias a la familia".
Más tarde llegó uno de los tributos más esperados de la noche, dedicado al artista que da nombre a los premios. Rada Aristarán interpretó la canción Quedan los Artistas, y luego Pablo Fábregas, Julieta Otero, Martín Rechimuzzi y Dalia Gutmann realizaron un monólogo inspirado en el estilo de Enrique Pinti, con referencias a la actualidad nacional: "Estás acá desde antes de que yo nazca, y vas a seguir estando cuando me vaya de gira, porque quedan los artistas", cerró el conductor antes de recibir una de las ovaciones más largas de la velada.

Jorge Marrale fue el encargado de entregar el premio a la trayectoria teatral a Moria Casán, su compañera en Cuestión de género.
Mientras todo el Colón coreaba "Olé, olé, olé, Moria, Moria", la actriz recordó su historia con el teatro: "Cuando era chica teníamos palco en este teatro. Así que este lugar es importante y el otro día me enteré que soy la única que anda dando vueltas por calle Corrientes y nunca paró. Empecé desnuda en el escenario y después me tapé con mi luz. Agradezco todo y sobre todo mi salud, porque nunca falté".
Luego dejó una reflexión sobre la profesión: "Los actores somos frágiles y sensibles y de chica aprendí a no comprar lo que vendía y no engancharme con lo bueno ni con lo malo, porque el like es tan peligroso como el hate".
También agradeció especialmente a Rottemberg: "Agradezco a Rottemberg que me llamó para hacer algo que no era revista, con Brujas, y empecé una nueva etapa. Este premio me honra y me honra Enrique Pinti, gran persona y artista".

Otro de los grandes homenajeados fue Guillermo Francella, quien recibió el premio a la trayectoria de manos de Adrián Suar: "Lo conozco hace muchos años, es un inmenso actor y animal de la comedia. Tiene varias cualidades, tiene un lenguaje propio, no se parece a nadie. Tiene un romance tremendo desde hace décadas con la gente y tuve la suerte de compartir escenario con él y vi cómo las personas se golpeaban la cabeza contra la butaca cuando él hacía un remate", destacó Suar.
Tras un truco de magia de Rada, comenzó la entrega de los premios a los espectáculos con mayor cantidad de espectadores durante el último año. Griselda Siciliani anunció que la comedia dramática más vista fue Rocky: "Es que fue gente a lo pavote... es Rocky", bromeó la actriz.
Nicolás Vázquez recibió el reconocimiento en representación de todo el equipo: "Es un premio que lo entrega el público. La versión de esta película se hizo en todo el mundo, fuimos por los derechos y pudimos hacer nuestra adaptación. Hace más de dos años trabajan más de 80 personas". También destacó el nivel de la cartelera porteña: "Buenos Aires tiene una cartelera tremenda".

Y cerró con un mensaje profundamente personal: "Yo ya gané, me dedico a lo que amo. Mis abuelos, que todos los viernes me hacían milanesa con fideos, fueron mi primer público. Cuando tuve que hacer Rocky me basé en la vida de todos nosotros, un boxeador o una ama de casa, caerse y levantarse. Desde hace años hago trampa, no salgo solo al escenario, actúo con mi hermano al lado. Gracias".
Carla Peterson presentó el reconocimiento para El Jefe del Jefe, protagonizada por Diego Peretti y Federico D'Elía: "Hay vocación y ganas en esta obra, agradecemos a todo el elenco", expresó Peretti, mientras D'Elía agradeció al público que cada noche acompaña la obra en Paseo La Plaza.
La tercera producción más convocante fue el musical Charlie y la fábrica de chocolate, cuyo premio fue entregado por Mauricio Dayub: "Es un gusto entregar este premio porque lo dan todo en cada función y lograron una hermosa versión de este clásico", destacó.
Tomás Rottemberg agradeció al equipo y al público: "Gracias al público que en años como este sigue eligiendo ir al teatro". Luego, Carlos Rottemberg celebró el gran presente del género: "Por primera vez hubo catorce musicales en una temporada y es increíble porque fueron todos de muy bueno para arriba".
Otro de los momentos más emotivos llegó con el tributo a Luis Brandoni: "Pinti decía que lo que no se olvida se tiene para siempre y queremos tenerlo para siempre, al gran Beto Brandoni, porque siempre quedan los artistas", presentó Rada.
El homenaje incluyó imágenes de clásicos como Mi cuñado, Esperando la carroza, Parque Lezama, Made in Argentina, Mi obra maestra, Nada y El cuento de las comadrejas. El video cerró con una frase del propio actor: "Le debo al teatro haber sido tan feliz y haber podido disfrutar del público".
La ceremonia transcurría sin sobresaltos hasta que llegó el premio a Mejor Comedia, que quedó en manos de Una Navidad de Mierda, dirigida por Peto Menahem y protagonizada por Verónica Llinás, Tomás Fonzi, Alejo García Pintos y Anita Gutiérrez.
Durante el discurso, el elenco aprovechó el escenario para responderle a Alejandro Fantino, quien días atrás había sugerido que Tomás Fonzi debería "manejar un Uber" tras sus declaraciones sobre la falta de trabajo en el ámbito artístico.
Alejo García Pintos fue el primero en tomar la palabra: "Qué feo que nos manden a manejar un Uber". Luego, Verónica Llinás continuó con ironía: "Quiero agradecerle a Tomás Fonzi, que dejó el Uber para venir acá". Fue el único momento de tensión política de una ceremonia que, hasta ese instante, se había caracterizado por un tono institucional y conciliador.
La última estatuilla de la noche fue la más esperada por las producciones: el premio elegido por el público. El reconocimiento quedó para Annie, el exitoso musical protagonizado por Lizy Tagliani, Julieta Nair Calvo y Miguel Ángel Rodríguez, que cerró una primera edición de los Premios Pinti marcada por los homenajes a las grandes figuras del teatro argentino, la emoción de los reconocimientos a la trayectoria y un inesperado cruce con Alejandro Fantino que terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la ceremonia.

