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Teatro, circo y un mensaje esperanzador: Waminix y cómo mantener la humanidad en un mundo de cabezas de tacho

BigBang habló con Jhonatan Uriarte sobre la obra que estará durante todas las vacaciones de invierno en Timbre 4.

Waminix está durante las vacaciones de invierno de miércoles a domingo en la sala de México de Timbre 4.
Waminix está durante las vacaciones de invierno de miércoles a domingo en la sala de México de Timbre 4.

En un mundo en el que el exceso de pantallas parece ser el principal enemigo del desarrollo saludable de las infancias, la obra Waminix de Proyecto Migra, que durante todas las vacaciones de invierno estará de miércoles a domingo en la sala de México 3554 de Timbre 4, se propone dar pelea, con su propuesta circense y teatral, que dirigen Osqui Guzmán Leticia González de Lellis. La distopía, que lleva muchos años en cartel, reflexiona sobre la importancia de mantener los valores humanos, en un mundo en el que la humanidad está gobernada por seres con cabeza de tacho.

Tras una semana en la que el elenco disfrutó de la emoción de quienes concurrieron a ver esta obra para las infancias, pero que cualquier edad puede disfrutar, BigBang habló con el artista circense y actor Jhonatan Uriarte para charlar sobre la experiencia que tanto los llena y que tanto impacto genera por su convocatoria y contundencia escénica. Proyecto Migra es una cooperativa cultural que cumplió 10 años recientemente y que en la actualidad cuenta con otras dos puestas en la cartelera porteña.

¿Cómo se sintieron con la vuelta de Waminix en vacaciones de invierno?

- La verdad es que nos hace muy felices estar compartiendo el espectáculo en las vacaciones. Es uno de los momentos del año que más contacto tenemos con el público. En total son 10 funciones entre las dos semanas. Es un momento muy especial estar actuando casi todos los días. Las personas salen emocionadas y eso es inspirador para nosotros y uno de los principales motivos por los que hacemos esto.

También en Timbre 4 nos sentimos muy cómodos. Todas las personas que trabajan en el teatro lo hacen con mucha dedicación y mucho amor. Eso es muy lindo, cuando te sentís bien recibido en el espacio en el que estás. Ya veníamos actuando en la sala de México los fines de semana, pero estas dos semanas estamos de miércoles a domingos -casi todos los días a las 16 y a veces a las 17-, lo que lo hace un poco más intenso, pero también más lindo.

El circo aporta algo muy interesante, que trabaja sobre trascender los límites de las cosas, de lo posible

Hoy las infancias tienen una relación muy densa con las pantallas. ¿Cómo se disputa con eso desde el circo?

- Sin dudas que esta época tiene ese desafío y las artes escénicas en vivo también, el hecho de trascender las pantallas, salir de ese mundo digital y trabajar sobre el encuentro. La obra trabaja sobre esos rituales, de esas formas de acercarnos, de estar cerca, de juntarnos y de compartir con la otra persona mano a mano -codo a codo-, ese tipo de compañía. Pero sí, es un desafío.

En ese sentido creo que el circo aporta algo muy interesante, que trabaja sobre trascender los límites de las cosas, de lo posible. Con algunas barreras también de las dificultades, del riesgo que existen en las técnicas del circo. Eso combinado con una historia que también los atrapa,  que también es muy divertida tanto para las infancias como para los adultos. La obra plantea una distopía: en el futuro el mundo está gobernado por seres que tienen cabeza de tacho, que ya no pueden ver ni sentir, que se volvieron mentes automáticas que no se cuestionan las cosas, que no sienten empatía. Entonces hay un grupo que lucha por mantener esos rituales que nos vuelven humanos: la amistad, el amor, el abrazo, el compañerismo. Este grupo se revela ante esa tiranía de los cabezas de tacho.

Waminix
Waminix mezcla elementos de circo y teatro en una historia para toda la familia.

De alguna forma también es un llamado a la reflexión sobre qué cosas son necesarias para mantener nuestra humanidad, qué cosas son fundamentales para poder compartir con otras personas, y cómo sostener la capacidad de emocionarse, sentir, disfrutar, divertirse, en un contexto en el que no se permite, se reprime. Entonces, de alguna manera, también tiene que ver con rebelarse ante un sistema que está cercenando la expresión, la emoción. En ese sentido también la historia misma propone algo para pensar.

Debe generar mucho placer lograr que un niño o una niña se sorprendan y alegren tanto con lo que hacen, que los saca de ese mundo digital tan tóxico.

Además creo que hay algo que se genera, porque a veces pensamos que las infancias ya no se sorprenden de nada porque vieron todo por Internet. Y eso no es así, porque cuando están de frente a vos y te miran a los ojos tienen la misma capacidad de emocionarse que nosotros cuando éramos niños, no teníamos un celular en la mano y no accedíamos a todo por Internet. Esa capacidad aún existe, aunque tal vez no es lo más común y habitual.

Si bien está pensada para infancias, se puede disfrutar en diferentes capas y un adulto va a encontrar cosas que le llamen la atención y un mensaje profundo también

Tanto las infancias como jóvenes y adultos mayores disfrutan mucho de la obra y es algo que nos hace muy feliz, porque cuando nos propusimos hacer una obra que sea para todo público, pensamos realmente en que sea para todo público. Y si bien está pensada para infancias, se puede disfrutar en diferentes capas y un adulto va a encontrar cosas que le llamen la atención y un mensaje profundo también. Eso es algo que ha sido muy bien logrado desde el elenco, pero sobre todo desde la dirección.

Hoy Osqui Guzmán es una eminencia teatral, ¿qué significa tenerlo detrás en esta obra?

- La verdad es que es una persona muy querida, valorada y respetada en el medio y por la gente y eso habla de una construcción de muchos años de experiencia y de trabajo, pero también de una forma de ser y hacer. Así que para nosotros es un placer y un privilegio contar con él y con Leticia González de Lellis. Ellos trabajan en dupla y hacen una dupla fantástica. Para nosotros es un regalo también contar con ellos en la dirección. Cada encuentro, cada ensayo es una oportunidad para seguir aprendiendo y creciendo. Y además de ser una escuela en lo escénico, es también en lo humano.

Waminix
Waminix intenta dejar un mensaje reflexivo en un contexto que muchas veces parece cada vez más desalentador.

Es un gran privilegio trabajar con personas con esa calidad humana. Y tiene toda la coherencia con lo que plantea la obra también, de construir desde ese lugar de encuentro y empatía y querer hacer con la otra persona y no en contra de la otra persona. Que sea una construcción en conjunto. Y, en ese sentido, saben aprovechar lo que cada intérprete tiene para aportar en la escena y en lo grupal. Han sabido sacar provecho de las habilidades de cada uno y de cómo interrelacionarla, dándonos espacio para trabajar y proponer cosas, y tomando las propuestas con mucha escucha y mucha humildad. Creo que esa es una virtud a destacar. Y, con todo eso, lograron generar una dramaturgia y una historia que realmente es conmovedora y potente.

Y esa capacidad de escucha y de ser receptivo con lo que les intérpretes proponen, es lo que permite que el circo ocupe el lugar que ocupa en la obra. Somos artistas de circo principalmente, si bien trabajamos de manera actoral, la herramienta que más manejamos es el circo. Y creo que desde la dirección hubo una guía muy inteligente e intuitiva de cómo hacer que el circo esté al servicio de la escena. No sabemos si somos actores que hacen circo o artistas de circo que actúan. Habitar ese "entre" como artes hermanas construye mucho también.

No sabemos si somos actores que hacen circo o artistas de circo que actúan

Proyecto Migra ya lleva más de 10 años. ¿Cómo es esta experiencia de vivir del arte pero a su vez que el arte sea un proyecto de vida?

- Este es un año particular porque ya se cumplieron 10 años desde el inicio de la cooperativa cultural, que se fue estableciendo como un núcleo de muchos proyectos y se transformó en una plataforma cultural, que fue acumulando mucha experiencia y mucho trabajo. Es una sensación muy linda que sea un proyecto de vida más allá de nuestro trabajo y el crecimiento profesional, que también se va dando con el paso del tiempo.

También es un proyecto que no depende solamente de los integrantes. El núcleo de la cooperativa es el que propulsa los proyectos, pero también se sostienen porque se incorporan otras personas en los espectáculos que tenemos, en la propuesta de temporada de verano, en el festival de circo que organizamos en Buenos Aires, en los proyectos pedagógicos. También habla de una construcción comunitaria, de un hacer para la comunidad, pero con la comunidad. Eso es lo que lo mantiene vivo y le permite seguir creciendo: trascender las individualidades de quienes somos parte de la cooperativa. Porque si dependiera sólo de nosotres habría un límite. Pero al tener la capacidad de incorporar y permitir que otras personas se apropien de esas herramientas, creo que hace que el crecimiento sea exponencial.

Waminix
Waminix es una de las tres puestas escénicas que Proyecto Migra tiene en la cartelera porteña en la actualidad.

Ese es el logro fundamental de Proyecto Migra. Es algo que fuimos entendiendo y capitalizando con el tiempo. Y, al mismo tiempo, hacer una retrospectiva de todo lo que fue pasando y el aprendizaje acumulado, es un ejercicio muy interesante y emocionante. En agosto estamos con tres puestas escénicas en la cartelera porteña. Además de Waminix en Timbre 4, en El Galpón de Guevara tenemos Hotel Monday y Un Domingo. Eso habla de una construcción de mucho tiempo, trabajo y dedicación. Nos pone muy felices. Es como un impulso saber que pasaron 10 años y estamos en esta realidad y que incluso en este contexto que no es favorable -para nadie o para muy pocos-, lograr sostener un proyecto autogestionado, cooperativo, independiente y que pueda tener espacio en la cartelera, nos parece un objetivo logrado y estamos muy felices de eso también.

Como último, para las madres, padres e infancias que puedan estar leyéndote, ¿por qué ir a ver Waminix?

- En primer lugar porque se van a divertir mucho sin importar la edad que tengan. Es una excelente excusa para compartir un momento en familia. También porque amamos lo que hacemos y le dedicamos mucho tiempo y trabajo, y eso nos da ganas de compartirlo con todo el mundo. Waminix propone reflexionar sobre nuestra propia humanidad. Tiene un mensaje muy profundo y también actual, que nos hace interpelarnos sobre quiénes somos, qué hacemos y por qué; qué es lo importante o lo necesario conservar en nuestra humanidad. Por qué cosas luchar. Entonces es un mensaje esperanzador que trasciende las edades, los colores políticos. Creo que eso es interesante también para resaltar de la propuesta. Así que les esperamos.

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