La guerra entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un capítulo judicial de enorme gravedad y volvió a colocar a sus dos hijas, Francesca e Isabella, en el centro de una disputa que parece no encontrar tregua. La abogada de Wanda, Ana Mirta Rosenfeld, presentó ante la Justicia un escrito en el expediente caratulado "NARA WANDA SOLANGE C/ ICARDI MAURO EMANUEL S/ CUIDADO PERSONAL DE LOS HIJOS", en el que solicitó una serie de medidas urgentes de protección para las menores.

Entre los pedidos aparece uno particularmente contundente: la suspensión cautelar del ejercicio de la responsabilidad parental de Icardi, además del otorgamiento del cuidado personal exclusivo de las niñas a favor de su madre. En el documento, Rosenfeld sostiene que la conducta atribuida al futbolista habría generado en las menores "un estado de angustia, temor y afectación emocional que requiere inmediata intervención judicial".
El planteo judicial no se limita a una disputa por el cuidado de las niñas. Wanda también solicitó que Icardi sea sometido a evaluaciones psicológicas y psiquiátricas, además de tests psicodiagnósticos y una evaluación de sus habilidades parentales, incluyendo su "manejo de la frustración, control de impulsos y capacidad para excluir a las niñas del conflicto entre los adultos".
Entre las medidas reclamadas por la empresaria se encuentra el cuidado personal exclusivo de Francesca e Isabella, la suspensión provisoria de las facultades parentales de Icardi y la interrupción de las comunicaciones entre el padre y las menores. El escrito pide concretamente: la suspensión de llamadas telefónicas; la interrupción de WhatsApp y videollamadas; la suspensión de encuentros personales y evaluaciones psicológicas y psiquiátricas del futbolista.
También exige una evaluación de sus habilidades parentales, la intervención de profesionales especializados y la realización de un curso o dispositivo sobre violencia familiar, violencia de género y parentalidad responsable. Wanda también pidió que, hasta conocer los resultados de las evaluaciones, cualquier eventual contacto entre Icardi y sus hijas se produzca en un ámbito "cuidado, neutral y profesionalmente supervisado".

La presentación aclara que la finalidad de estas medidas "no es sancionatoria, sino protectoria", y plantea que resulta necesario determinar si el futbolista se encuentra en condiciones de mantener una comunicación con sus hijas "sin causar a las menores un daño adicional". Uno de los puntos centrales del escrito está relacionado con el conflicto que se produjo alrededor de la documentación necesaria para que las niñas pudieran regresar al país.
Según la presentación, la falta de colaboración de Icardi habría impedido que sus hijas regresaran a la Argentina, pese a que, de acuerdo con la versión de Wanda, "bastaba con que suscribiera la documentación requerida para remover el obstáculo". Pero el planteo judicial va todavía más allá. La abogada sostiene que Icardi habría involucrado directamente a sus hijas en el conflicto entre los adultos y que les habría transmitido que su madre las había "secuestrado".
De acuerdo con la presentación, esto habría colocado a las menores en "una situación de presión emocional incompatible con su edad y con el deber parental de resguardarlas de las disputas de los adultos". El escrito también cuestiona que las comunicaciones entre padre e hijas hubieran sido utilizadas, según la acusación, para interrogarlas, responsabilizar a Wanda y transmitirles información relacionada con el conflicto judicial.

La conclusión de la presentación es tajante: "La comunicación paterno-filial no puede convertirse en un medio para culpabilizar a las niñas, transmitirles información judicial impropia para su edad, desacreditar a su madre o colocarlas en la obligación de tomar partido". En medio de la situación, Wanda también puso el foco en la intervención de profesionales que estuvieron en contacto con las niñas. La presentación menciona especialmente a la Lic. Fernanda Mattera, quien, según Rosenfeld, estuvo "minuto a minuto conectada con la circunstancia acontecida", conteniendo telefónicamente a las menores.
De acuerdo con el escrito, Mattera les habría transmitido tranquilidad y les habría dicho que se quedaran tranquilas porque "de una manera u otra iban a volver a nuestro país". También se solicitó la intervención de la Defensora Pública de Menores e Incapaces, Dra. Stella García Vigo, quien habría mantenido conversaciones privadas con cada una de las niñas durante la feria judicial. Wanda pidió que se le requiera un informe sobre esas comunicaciones y sobre el estado emocional de Francesca e Isabella.
La presentación judicial se conoce en medio de la enorme repercusión que tuvo un video que, según reveló días atrás la periodista Fernanda Iglesias en Puro Show, habría sido incorporado a la causa y mostraría a las menores atravesando un momento de extrema angustia. El material no fue difundido públicamente por la sensibilidad de las imágenes. Sin embargo, Iglesias aseguró haberlo visto y describió la escena. "La angustia de las nenas es conmovedora, hay llantos y gritos. Se escucha que Nora les dice que están amenazadas y que una de las menores le contesta que su papá no hizo nada", relató la periodista.

La existencia y repercusión del video provocaron una fuerte reacción de Icardi, quien volvió a cuestionar públicamente el tratamiento mediático del conflicto. "Ahora que se filtró en las redes sociales el famoso video de mis hijas llorando, gritando y enfrentándose a dos mujeres adultas, quizás llegó el momento de que muchos dejen de mirar para otro lado", escribió. Y agregó: "Dos nenas de 9 y 11 años expuestas a una situación que jamás deberían haber vivido, mientras su propia madre y su abuela intentan hacerlas hablar y declarar en contra de su padre".
El futbolista cuestionó además la cobertura que recibió la disputa familiar durante los últimos dos años. "Y ahora algunos medios parecen descubrir la palabra 'compasión'. Dónde estuvo esa preocupación durante estos dos años, mientras se hicieron públicos videos de la intimidad de mis hijas enviados por su propia madre? Dónde estaba la protección de dos menores cuando su vida privada se transformaba en contenido televisivo por un poco de rating?", planteó.
En su descargo, también apuntó contra la difusión de versiones sobre el expediente y reclamó que se preste atención a los informes de los organismos que intervinieron en el caso. "Pero curiosamente nunca vi el mismo despliegue para hablar de los informes del Ministerio Público Tutelar, del Defensor de Menores o de las profesionales que atendieron a mis hijas, ni de las observaciones alli realizadas sobre la conducta materna y el impacto de toda esta situación sobre ellas", sostuvo.
Y disparó: "¿Eso no conviene mostrar? ¿Esos documentos no generan rating? ¿Esos 'detalles' no interesa filtrarlos?" El mensaje de Icardi también estuvo dirigido al juez que interviene en la causa. "Y al señor juez, con el respeto que exige su investidura, le digo algo muy sencillo: después de dos años, espero que alguna vez la prioridad deje de ser el dinero, las amenazas económicas, el circo mediático y los intereses de los adultos, y pase a ser realmente EL BIENESTAR DE MIS HIJAS", escribió.
El futbolista cerró aquella publicación con una declaración que buscó dejar clara su posición: "Yo voy a seguir peleando, como lo hago desde hace dos años. No por televisión. No por rating. No por dinero. No para ganarle una guerra mediática a nadie". Y remarcó: "MIS HIJAS NO SON UN INSTRUMENTO. NO SON CONTENIDO PARA LA TELEVISIÓN. Y NO SON UN ARMA PARA DESTRUIR A SU PADRE. Son dos nenas. Y tienen derecho a ser protegidas".

Wanda, por su parte, salió rápidamente al cruce de la versión de su exmarido y sostuvo que el video no apareció recientemente en la causa. "Chicos le avisan a Mau que el video está en la causa de violencia hace un año y es mucho más largo que el pedacito que filtro su propio entorno. Ya me da lástima como lo usan sus abogadas. Pero estoy a mil ni tiempo en la agenda para él. Besos sigo trabajando", escribió en X.
Así, la empresaria aseguró que el fragmento que comenzó a circular sería apenas una parte de un material mucho más extenso y volvió a cuestionar al equipo legal del futbolista. Ahora, su presentación judicial busca que la discusión deje de girar alrededor de las declaraciones públicas y pase al terreno de las medidas concretas sobre el vínculo entre Icardi y sus hijas.
Uno de los tramos más delicados de la presentación aparece cuando Wanda solicita autorización para incorporar a la causa distintos audios y mensajes de WhatsApp. Rosenfeld asegura que su representada tiene en su poder audios en los que Isabella habría expresado "con total claridad y crudeza un sentimiento autodestructivo". La abogada sostiene que esas manifestaciones "ponen en evidencia el trance que se encuentra atravesando, producto del trato que recibe de su padre".
Por la gravedad de esas expresiones, pidió que la Justicia indique cómo incorporar los audios y mensajes al expediente "con total reserva". El punto es especialmente sensible porque la presentación no solamente busca modificar el régimen de cuidado y comunicación, sino que introduce elementos vinculados con el estado emocional de una de las menores. En paralelo, el relato sobre el supuesto video volvió a involucrar a Nora Colosimo, madre de Wanda y abuela de las niñas.

La periodista Fernanda Iglesias había mencionado a Colosimo al describir lo que se escucharía en la grabación. Pero la empresaria negó categóricamente haber protagonizado la escena. "Qué casualidad que me expongo, tengo un programa de streaming y salen con esto... la verdad es que no tengo nada que decir, es una mentira absoluta", afirmó. Cuando le señalaron que el material supuestamente había sido presentado ante la Justicia, respondió: "Bueno, si está en la Justicia, lo demostrarán. Yo lo niego rotundamente. Si soy la protagonista, tengo que saber la verdad y la verdad es que no fue así".
Colosimo también defendió a su hija: "Los que me conocen saben cómo son las cosas y los que no, que piensen lo que quieran. No me va a modificar porque sé lo que es Wanda como mamá y lo que yo soy como abuela". Pese a la guerra que mantiene con Icardi, Colosimo reconoció que la situación le genera dolor y manifestó que le gustaría que el vínculo pudiera recomponerse. "Para bien o para mal, fui siempre la mediadora en este matrimonio y familia. Espero que con Mauro pase lo que pasó con Maxi. Él fue y será familia, durante 12 años fui como su segunda mamá y él lo sabe bien", expresó, en referencia a Maxi López, exmarido de Wanda y padre de sus tres hijos mayores.
También fue consultada por la relación de sus nietas con Eugenia "La China" Suárez, actual pareja de Icardi. "Lo único que yo puedo decir es que el amor no nace por la fuerza. A los niños, el sentimiento no se los podés imponer", afirmó. De todos modos, aclaró que no sabe qué piensan sus nietas sobre la actriz: "Ellas no me la nombran, yo no les pregunto nada de lo que pasa con el papá. El diálogo más íntimo lo tendrán con su mamá. Si quieren hablar, las escucho pero jamás les iría a preguntar yo sobre esas cosas. Conmigo pasan algunos momentos, nada más".

El enfrentamiento entre Wanda Nara y Mauro Icardi vuelve así a escalar, pero esta vez con un pedido judicial que podría modificar sustancialmente el vínculo del futbolista con Francesca e Isabella. Wanda solicitó que se le otorgue el cuidado personal exclusivo, que se suspenda cautelarmente el ejercicio de la responsabilidad parental de Icardi, que se realicen evaluaciones psicológicas y psiquiátricas y que se interrumpan las comunicaciones hasta que existan conclusiones profesionales. Además, pidió que el futbolista sea obligado a realizar un dispositivo especializado en violencia familiar, violencia de género y parentalidad responsable. En el cierre del escrito, Rosenfeld pidió incluso que se habiliten "días y horas inhábiles para el tratamiento urgente del planteo".

