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"Yo, Eva Perón": una obra irreverente que muestra a la líder espiritual de la nación como nunca antes

Una Eva sin dramatizaciones y un Perón incómodo.

por Samantha Plaza Monroy

04 Mayo de 2026 16:34
"Yo, Eva Perón"
"Yo, Eva Perón"

Individualismo, segregación, voces acalladas, represión, debilitamiento de la democracia y censura a artistas y a la prensa. La enumeración no es azarosa: si bien estas acciones podrían enmarcarse en tiempos de dictaduras militares es justo lo que sucede en los últimos años en los que la simbología y los ideales peronistas parecen ser mala palabra. Es en este contexto que el teatro vuelve a erigirse como un espacio de lucha y reflexión. 

La obra Yo, Eva Perón, dirigida por Kike Giungi y llevada a escena por el colectivo Patria Escénica, se atreve... No sólo a reivindicar la figura de Eva Duarte de Perón pero no desde un lugar romántico, sino con mirada inteligente, descarnada e irreverente, pero sobre todo feminista. 

"Yo, Eva Perón"
"Yo, Eva Perón"

Giungi, que viaja desde Córdoba a Ciudad Autónoma de Buenos Aires para reponer la obra cada fin de semana en El Victorial, expresó con contundencia a BigBang: "En cada función se está diciendo algo que tengo ganas de decir y que los actores también lo quieren decir, nos ponemos en comunión y ahí, en ese decir, nos mantenemos vivos".

Esta obra no es una biografía convencional ni un tributo fácil a la "Santa Evita" que durante años se intenta consagrar; es todo lo contrario: es exploración profunda de las luces y sombras de una mujer que, desde su lugar de bastarda y mujer pobre del interior, desafió las estructuras patriarcales y oligárquicas para convertirse en un símbolo inmortal. 

"Yo, Eva Perón"
"Yo, Eva Perón"

Pero no se equivoquen: aquí no hay mártires ni mitos intocables. Yo, Eva Perón muestra a una Evita humana, visceral, cargada de contradicciones y de una voluntad inquebrantable: "Cómo yo voy a romantizar un personaje que nos representa icónicamente a los artistas, a los homosexuales, a los pobres, a los viejos. Entonces, escribir románticamente sobre eso, me parece una porquería. Nosotros como seres humanos tenemos matices, tenemos partes oscuras, tenemos sombras, tenemos luces y Eva las tenía. Eso es la vida misma. ¿Cómo no voy a contar eso?", reflexiona Giungi.

La valentía de esta puesta en escena no se limita al texto o a la interpretación. El propio colectivo Patria Escénica enfrentó persecuciones por atreverse a incomodar al poder de turno liderado ahora por Javier Milei y La Libertad Avanza. Hace apenas un año, mientras presentaban su obra 1955, una obra sobre el bombardeo a Plaza de Mayo, fueron desalojados de Un Café con Perón, el espacio donde actuaban: "Nos tiraron gases lacrimógenos con nosotros adentro, fue espantoso. Mandaron a la Policía Federal y desalojaron el lugar. El público salió gaseado", recuerda Giungi con indignación. Y añade: "Después de eso ya no tengo miedo a nada".

El contexto actual de motosierra no es menos hostil: las políticas culturales son relegadas o desfinanciadas y el teatro independiente se sostiene gracias al esfuerzo colectivo y la creatividad para sortear las carencias económicas: "Reciclamos muchísimo. La cama que usamos para Eva me la prestó un amigo; las telas las llevé desde Córdoba; el vestuario es de la versión anterior de la obra. Todo eso fue conseguido, prestado o donado", explica Giungi sobre cómo logran mantener vivo el proyecto.

Uno de los aspectos más audaces de Yo, Eva Perón es su representación sin concesiones de los personajes históricos. La obra desnuda tanto a Eva como a Juan Domingo Perón, alejándose de los estereotipos y mostrando sus contradicciones. Esta elección generó incomodidad entre algunos sectores más ortodoxos del peronismo: "Los ortodoxos se enojan, eso ya lo tengo re claro", admite Giungi y, en la misma línea agrega: "Es agotador lo que una mujer tiene que hacer para posicionarse políticamente. Hablar sobre Eva es hablar sobre una mujer que fue visceral, que se enfrentó y ganó su terreno. Y eso no les conviene porque es inspirador para otras mujeres".

"Yo, Eva Perón"
"Yo, Eva Perón"

La obra también pone sobre la mesa debates actuales al conectar la lucha de Evita con las problemáticas contemporáneas. Uno de los momentos más impactantes es cuando se proyectan imágenes de la represión policial contra jubilados: "Eva tenía dos puntos débiles: los niños y los viejos. Para ella era fundamental que los chicos comieran bien, fueran a la escuela y tuvieran infancia porque ella misma sufrió muchas carencias. Lo mismo con los viejos: se morían desdentados, muertos de hambre, abandonados en asilos. Ea dignidad que ella buscaba para los niños, para los viejos, hoy en día no se está respetando", señala el director con contundencia.

La construcción del personaje principal también tiene una dimensión profundamente personal para Giungi, quien encontró en su propia historia un reflejo del camino recorrido por Eva Duarte desde su pueblo natal hasta Buenos Aires: "Así como Evita, yo llegué a la ciudad grande con una valijita chica y una almohada. Vine a Córdoba desde una familia muy pobre con el sueño de estudiar y ser alguien. Pasé hambre, dependí de otros para comer, viví en pensiones espantosas... Pero eso me forjó como ciudadano", comparte.

"Yo, Eva Perón"
"Yo, Eva Perón"

Ese paralelismo no es casualidad: es el corazón mismo de la obra que construye un hermoso y poderoso puente entre la épica personal de Evita y las historias de quienes hoy luchan por abrirse camino en un país que ofrece oportunidades solo para unos pocos privilegiados: "Eva trasciende lo político", asegura Giungi y convencido, completa: "Es inspiración para todos los artistas y todas las personas que empiezan desde abajo".

En un país donde las políticas culturales enfrentan recortes y el oficial por destruir las expresiones artísticas, el teatro independiente se convierte indefectiblemente en un acto de disputa política. Para Patria Escénica, el trabajo colectivo es esencial para sobrevivir: "El teatro independiente como el que hacemos nosotros solo puede salir adelante si es colectivo", afirma Giungi con convicción.

"Yo, Eva Perón"
"Yo, Eva Perón"

Hablar de Eva Perón es hablar también del feminismo en su expresión más combativa. Tal como lo dijo Kike Giungi: "Inspirar a una mujer para que se empodere hoy en día es mala palabra; es peligrosísimo" pero es eso precisamente, ese espíritu disruptivo e inspirador lo que hace que esta obra sea urgente y necesaria. 

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