31 Marzo de 2026 16:56
La humanidad está a punto de escribir un nuevo capítulo en la historia de la exploración espacial. La NASA está en la recta final para el lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada que viajará más allá de la órbita terrestre baja desde 1972. Este evento, programado para el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida que marca un hito en la carrera espacial, incluye una destacada participación argentina.
Artemis II llevará a cuatro astronautas en un viaje de 10 días alrededor de la Luna, alcanzando una distancia de aproximadamente 7600 kilómetros más allá de su cara oculta. Este será el vuelo humano más lejano jamás realizado desde la Tierra, superando incluso las hazañas del programa Apolo.

Cabe recordar que la última vez que los humanos se aproximaron a esta región fue durante la misión Apolo 13, que, pese a sus problemas técnicos, logró regresar exitosamente al planeta. El lanzamiento está programado dentro de una ventana de dos horas que comienza a las 18.24 hora yankee (19.24 en Argentina), y representa un desafío técnico y humano sin precedentes porque el objetivo principal es validar los sistemas del cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orion, pilares fundamentales del programa Artemis, que busca establecer una presencia sostenida en la Luna como paso previo a futuras misiones a Marte.
El equipo de Artemis II está en la plataforma de lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy. Este gigantesco conjunto, compuesto por el cohete SLS y la cápsula Orion, fue trasladado desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) el pasado 20 de marzo. Este movimiento marcó su segunda visita a la plataforma, luego de un primer intento en enero que fue postergado por cuestiones técnicas.

El despegue no está exento de riesgos. La tripulación —compuesta por los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover de la NASA, junto con Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense— enfrentará condiciones extremas durante el viaje: se dice que en ciertos momentos, podrían perder contacto temporal con el centro de control en la Tierra, lo que requerirá una gestión autónoma de cualquier emergencia que surja. Además, el escudo térmico de la cápsula Orion será puesto a prueba durante la reentrada a la atmósfera terrestre, enfrentándose a temperaturas de hasta 2800 °C.

Si bien ya se tomaron todas las precauciones posibles para garantizar el éxito del lanzamiento, cualquier falla técnica podría resultar en una reprogramación. En caso de no despegar el 1 de abril, hay ventanas disponibles hasta el 6 de abril y otra tentativa para el 30 del mismo mes.
Participación argentina: orgullo nacional
En este contexto histórico, Argentina se suma al esfuerzo global con una contribución significativa: el microsatélite Atenea. Diseñado y desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y fabricado por la empresa VENG, este CubeSat será desplegado durante la misión Artemis II. Con un peso de apenas 11 kilos y dimensiones compactas (30 x 20 x 20 cm), Atenea viajará junto a otros tres microsatélites dentro del Orion Stage Adapter (OSA) y será liberado cinco horas después del lanzamiento.

Este pequeño pero poderoso satélite tiene objetivos ambiciosos. Atenea medirá niveles de radiación en órbitas profundas, evaluará componentes tecnológicos para futuras misiones espaciales y probará sistemas avanzados de comunicación y posicionamiento GPS en entornos extremos. Es este el primer satélite argentino en alcanzar lo que se conoce como "órbita profunda", a más de 70 mil kilómetros de distancia de la Tierra.
La selección del CubeSat argentino para esta misión es un logro significativo. Solo cuatro países —Argentina, Arabia Saudita, Corea del Sur y Alemania— cumplieron con los estrictos estándares de seguridad exigidos por la NASA para incluir sus cargas útiles en una misión tripulada tan compleja. Según Alejandro Martínez, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), "este hito demuestra el nivel técnico y científico alcanzado por nuestro país".

