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Lucha y resistencia

Más de un año después, los trabajadores de ILVA acampan en la puerta de la fábrica

Son más de 300 personas que, 387 días después, reclaman las indemnizaciones y dos meses de sueldo atrasados. Llegaron a un acuerdo con los dueños y con el juzgado, pero las cuentas no les cierran.

La consigna en ILVA
La consigna en ILVA trabajadores ILVA

El conflicto lleva 387 días. Un año y 23 días de lucha y resistencia que llevan adelante los trabajadores de la fábrica de cerámicas ILVA en Pilar. Hace una semana volvieron a las puertas de la fábrica para reclamar sus indemnizaciones, los dos meses de salario que nunca les abonaron y el cumplimiento del acuerdo con los dueños de la empresa. 

"Hace una semana volvimos a reclamar en la puerta porque ILVA -con autorización del juez- está sacando material, incluso más del que producíamos nosotros antes de que cierre", explicaron los trabajadores, que detallan parte del convenio al que se arribó con las autoridades de la empresa. "Cuando sale un camión se quedan uno ellos y uno nosotros bajo remito, pero contando todo lo que pasó en este tiempo debería haber más plata para el pronto pago, porque todo el dinero que sale va al CBU del Juzgado Comercial N° 12 a cargo del juez Hernán Papa". 

Hasta acá la letra fría. Y ahora las sospechas, reflejadas en los bolsillos de los trabajadores: "En las cuentas del juzgado hay una plata que no es la que se ve en realidad. Pero nosotros no vemos que se mueva esa plata, esos fondos. Por ese motivo empezamos a reclamar en el portón". 

Los trabajadores de ILVA Porcelanatos venían de aceptar cobrar el aguinaldo en cuotas.
Los trabajadores de ILVA Porcelanatos venían de aceptar cobrar el aguinaldo en cuotas.

En la repartija de material y de los camiones que continúan saliendo de ILVA, los dueños habían acordado que el dinero debería ser repartido entre los 300 trabajadores para cubrir las indemnizaciones tras el cierre y los dos meses de sueldo adeudados y nunca abonados. Pero eso nunca ocurrió. Entonces los despedidos volvieron a organizarse y comenzaron a organizarse en el portón de acceso a la fábrica. Guardias rotativas de 24 horas que buscan evitar la entrada y salida de camiones para extraer material hasta no regularizar la situación. 

Las últimas jornadas fueron particularmente duras. El frío y el viento castigaron a los trabajadores, que no pierden la esperanza de cobrar lo que les corresponde. "Los tiempos de la justicia son distintos a los nuestros y a nuestra necesidad, pero ya pasó más de un año y no vimos un mango". 

ILVA nació en 1992 como un proyecto argentino inspirado en la tradición italiana del porcelanato. Con su planta ubicada en el Parque Industrial de Pilar, la empresa apostó desde el inicio por tecnología de vanguardia y materias primas importadas, logrando una capacidad de producción de más de 4 millones de m² anuales y convirtiéndose en el primer exportador argentino del sector. 

En septiembre del año pasado cerró sus puertas y dejó a 300 personas en la calle. Las mismas que hoy -387 días después- continúan reclamando lo que les corresponde. Lucha y resistencia. 


 

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