La rondita creció rápidamente y llamó la atención de las autoridades. Un docente, que según distintas versiones sería el director del establecimiento de una escuela en Entre Ríos apareció en el patio con un megáfono y comenzó a dispersar a los alumnos a los gritos. La escena fue registrada y posteriormente difundida en redes sociales.
"No les voy a permitir que hagan esto. Y pocas veces me ven tan enojado. Ni se les ocurra hacerlo más. Esta escuela no merece un alumnado que se ponga a farmear aura, qué es esto. Háganlo en otro lado, no se les ocurra hacerlo nunca más, no es lo que les enseñamos nosotros, estas pavadas, esto lo hacen en otro ámbito, no en la institución", gritó el docente.
Lejos de calmarse, el profesor continuó con el reto mientras los estudiantes permanecían reunidos, cabizbajos y en silencio en el patio: "No parecen alumnos de la escuela de la base lo que estaban por hacer. Se ponen de acuerdo por redes, pero qué les pasó. Qué les pasó que pensaron que podían hacer esto acá.. ¡no!", exclamó a través del megáfono.

En el lenguaje de los jóvenes, "farmear aura" significa realizar bailecitos y algunas otras acciones para acumular presencia, carisma o una imagen de seguridad. La expresión combina la palabra "aura", utilizada en internet para hablar del estilo o la energía que transmite alguien, con "farmear", un término tomado de los videojuegos para describir la repetición de acciones con el objetivo de conseguir recursos, experiencia o puntos.
La tendencia se desarrolla especialmente en TikTok, Instagram y YouTube, donde los chicos y las chicas realizan poses, movimientos, bailes o gestos para demostrar quién tiene más "aura".
En Argentina, el fenómeno comenzó a trasladarse a patios escolares, plazas y espacios públicos, donde los adolescentes organizan rondas y desafíos para ver quién logra mostrarse más tranquilo, carismático o "cool".
Para los estudiantes, muchas veces se trata de una actividad humorística y colectiva, más cercana al juego y a la improvisación que a una competencia formal: una buena jugada deportiva, una entrada llamativa, una caminata con actitud o una respuesta ingeniosa pueden ser consideradas formas de "farmear aura". Si alguien protagoniza una situación incómoda, en cambio, puede decirse que "perdió aura".
El fenómeno se volvió masivo después de la viralización de un video de Rayyan Arkan Dikha, un niño indonesio que bailaba con absoluta tranquilidad sobre la proa de una embarcación durante una competencia tradicional de botes. El contraste entre la velocidad del barco, el esfuerzo del equipo y la calma del chico convirtió la escena en un modelo de lo que las redes definieron como "farmear aura".
Pero, volviendo a la escuela entrerriana, el docente cerró su intervención con una frase letal que muchos en redes sociales calificaron como "exagerada": "No me suelo poner así pero vergüenza me dio el alumnado. Muchas veces cuando estoy orgulloso se los digo, hoy me dan vergüenza. no se les ocurra nunca más hacer estas pavadas".

